BERLÍN.— Un fósil de dinosaurio Ubirajara jubatus, que se habría llevado irregularmente a Alemania en 1995, fue devuelto a Brasil.

De acuerdo con la cadena DW, el fósil fue trasladado al país sudamericano por una delegación encabezada por la ministra de Asuntos Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock, quien realizó el viaje oficial con el ministro de Trabajo, Hubertus Heil.

El retorno del vestigio del dinosaurio, que vivió en lo que hoy es el estado brasileño de Ceará, en el período Cretácico, hace 110 millones de años, es un paso más en la lucha de los científicos sudamericanos contra el tráfico mundial de fósiles.

La legislación brasileña prohíbe la venta de las reliquias e impone una serie de restricciones a su exportación. Aun así, todavía es común encontrar restos prehistóricos en museos de Europa y Estados Unidos.

La salida ilegal de reliquias es tan común que, en ciertos casos, los científicos brasileños deben viajar al extranjero para tener acceso a algunas de esas especies.

Aunque desde el domingo 4 pasado estaba en territorio brasileño, el fósil fue trasladado oficialmente el lunes 12 al Museo Paleontológico Plácido Cidade Nuvens, de la Universidad Regional de Cariri, que se encuentra en la misma región donde habitó el animal, a unos 530 kilómetros de Fortaleza.

El vestigio tiene un sitio exclusivo en el museo.

Exótico

Tal como se le recrea en ilustraciones, el Ubirajara jubatus tenía una apariencia un tanto exótica, con plumas en la espalda que formaban una melena y un par de espinas en forma de vara cerca de la región del hombro.

Era carnívoro, de 40 centímetros de alto y un metro de largo, y pesaba alrededor de cinco kilos. Es considerado el primer dinosaurio no volador con plumas hallado en Hispanoamérica.

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