“La presencia de Juan Bautista en la comunidad es signo de la presencia real de Jesucristo que viene a enseñar que ‘éste es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo’”, expresó el canónigo Jesús Ceballos Solís, en la misa que presidió ayer por la mañana como parte de la fiesta patronal del santo.

Jesús es la palabra, el Verbo Encarnado “que viene a salvarnos y a redimirnos a todos del pecado y la muerte”, agregó.

El sacerdote presidió la misa de las 7 a.m. con la que se celebró la festividad de San Juan Bautista, en la rectoría del mismo nombre en el centro de la ciudad.

Estuvo acompañado de otros integrantes del Cabildo Catedralicio: los canónigos Juan Castro Lara, Gilberto Pérez Ceh y Manuel Ceballos García.

En la homilía, el padre Jesús Ceballos habló de la fiesta del nacimiento de San Juan Bautista y de la reflexión que hace San Agustín para este día: “Decía que es la única fiesta en la que se celebra la fiesta del nacimiento de un santo, porque en los demás casos solo se celebra el día de su nacimiento, cuando pasa de este mundo a la casa del Padre, es decir, su muerte. Y solo en el caso de San Juan se habla de su nacimiento, en un paralelismo con el nacimiento del Salvador”.

La reflexión de San Agustín concluye diciendo: “Juan es la voz y Cristo es la Palabra”. “Efectivamente, es impresionante cómo sabe precisar esto y lo pone en claro, Juan ya lo había anunciado y él con toda claridad lo viene a mencionar cuando le preguntan qué puedes decir de ti”.

San Juan con toda claridad viene a enseñar la humildad y la sencillez. “Un gran hombre que pudo tener todo en el momento histórico que le tocó vivir, sin embargo él con toda claridad menciona quién es Jesucristo: ‘Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo’, nos viene a enseñar y señalar a Jesucristo el Salvador, el Mesías, el Redentor, el que habría de venir para salvar y redimir al género humano.

“San Juan nos viene a enseñar ese seguimiento fiel del Señor, nos viene a señalar quién es Jesucristo y a mostrar ese camino, ese andar hacia el Señor, la Palabra, la segunda persona de la Santísima Trinidad, verdadero Dios como el Padre y el Espíritu Santo, Jesús la Palabra Encarnada, el Verbo hecho Carne, que extiende sus brazos en la cruz para salvarnos”, dijo.

“Estamos celebrando en este templo que guarda mucha historia, tanto en lo civil como eclesial, que la presencia de Juan el Bautista en nuestra comunidad es signo de la presencia real de Jesucristo que nos viene a enseñar que ‘éste es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo’”.

También recordó que la presencia de los canónigos a la rectoría es en honor a una promesa. “Venimos a ese templo con gran gusto para cumplir este voto que se hizo hace ya muchos años, pero no solo por cumplir, sino como un gesto de gratitud a Dios nuestro Señor por intercesión de San Juan Bautista. En aquella ocasión se hizo pidiendo por una plaga que azotaba la ciudad y el Estado, hoy tenemos circunstancias diversas que van golpeando desde la comunidad eclesial y civil, pedimos a San Juan Bautista su intersección ante el Señor para que todas estas circunstancias vayan saliendo adelante y ya no estemos más en ello”.

Por la tarde, la celebración continuó con otra misa a las 6, luego de la cual se hizo una procesión con la imagen de San Juan al interior de la iglesia, un festival regional y el tradicional encendido del “torito” con fuegos artificiales.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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