De todo el reino animal, quizá no haya criatura más vilipendiada que la serpiente. Muchos le temen, a pesar de que solamente el 18% de las especies son venenosas. Y precisamente para erradicar las ideas equivocadas que se tienen de ellas se lleva al cabo el Segundo Festival Mexicano de las Serpientes.
El programa, inaugurado ayer y que concluye hoy, tiene lugar en el Parque Ecológico Metropolitano del Sur “Yumtsil”, en la colonia San Antonio Xluch III.
Ayer, en la jornada inaugural, jóvenes, niños y adultos participaron en las diferentes actividades programadas, entre ellas la plática “Fotografía de naturaleza y su impacto en la conservación”, impartida por el fotógrafo Mike Díaz Pérez.
Entrevistado antes de la plática, Mike Díaz dijo que cuando se involucra a la niñez y a la juventud en actividades relacionadas con el cuidado de la naturaleza el impacto será mayor.
El fotógrafo compartió a los asistentes parte del material que ha documentado a lo largo de 15 años, así como lo que promueve con sus fotografías y cómo contribuye con la conservación del medio ambiente y el cuidado de la naturaleza.
Señaló que la fotografía de naturaleza exige prestar atención a muchas cosas, entre ellas horario y clima. Desde luego, dijo, también hay que tener conocimiento sobre el comportamiento de las especies.
“Todos queremos tener una foto muy bonita de un flamenco, pero hay cosas que no se deben hacer. Conforme vas aprendiendo, investigando y documentando te das cuenta que el objetivo de la foto es la apreciación”.
Las fotografías de la naturaleza conllevan riesgos para uno mismo, pero también para las especies. “Vemos a gente que se mete a hacer sus fotos en manglares, cuando esa zona está llena de nidos, de especies que se alimentan de todo lo que hay allá, y entrar a invadirlo provoca un impacto negativo”.
Desde luego, señaló, se requiere igualmente tener mucha paciencia. En su caso, sacar una foto del muelle con la Luna detrás le llevó un año. “Todos los meses iba al amanecer hasta que entendí el funcionamiento de la Luna y el Sol”.
Por otro lado, subrayó, la fotografía más difícil siempre será aquélla que capta a una especie interactuando de manera natural. “Camuflarte, sentarte y esperar una, dos o tres horas a que un colibrí se acerque al proceso de cortejo con otro, el ver un comportamiento de esa naturaleza es interesante”.
En cuanto a si es más difícil fotografiar aves, mamíferos o serpientes, Mike señaló que todos tienen su grado de complejidad. En el caso de las serpientes, tiene un poco de peligrosidad, sobre todo si es venenosa.
“Encontrar una serpiente, mantenerla quieta y lograr un fotografía nítida es muy difícil; las aves no deben verte para que así tengan un comportamiento natural y lo mismo pasa con los insectos y con los mamíferos, a éstos, por ejemplo, tienes que verlos de noche”, explicó el fotógrafo, que tiene el sueño de capturar la imagen de un jaguar en su hábitat.
Ayer también se impartieron las pláticas “Serpientes venenosas de la Península de Yucatán”, a cargo del maestro Luis Díaz Gamboa, quien asimismo exhibió un ejemplar vivo de huolpoch, una de las cinco serpientes más venenosas de la entidad, y una cascabel.
Igualmente se habló de zarigüeyas y murciélagos, así como de estrategias de conservación y aprovechamiento sostenible de la fauna silvestre en México.
Hoy, las actividades darán inicio a las 9 de la mañana, y los asistentes conocerán las diferencias entre culebra, víbora y serpiente; habrá charlas acerca de la tenencia y legalidad de serpientes en cautiverio, educación ambiental y su importancia en las serpientes, y sobre mordeduras de víboras.
El cierre del festival será con un espectáculo de música y títeres a partir de las 4 de la tarde.
Además de charlas, hay un espacio para que los niños pinten, así como un área donde se exhiben especies en conservación y cráneos de cocodrilos.— IVÁN CANUL EK
