Con una misa que ofició en la iglesia parroquial de Cristo Resucitado, en el fraccionamiento Montecristo, monseñor Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, arzobispo emérito, celebró el 40o. aniversario de su ordenación episcopal.

El prelado concelebró con los obispos Fermín Sosa Rodríguez, nuncio apostólico de Papúa Nueva Guinea y de las Islas Salomón, y Pedro Mena Díaz, auxiliar de Yucatán, así como el padre párroco Joaquín Vázquez Ávila.

A la misa acudieron sacerdotes de la diócesis y religiosas de diferentes congregaciones con presencia en Yucatán. El arzobispo monseñor Gustavo Rodríguez Vega no estuvo presente debido a que asistió a la ordenación sacerdotal de un alumno suyo.

La bienvenida estuvo a cargo del padre Joaquín Vázquez, quien fue vicario general de la Arquidiócesis en el tiempo en que el festejado fue titular de la Arquidiócesis. Monseñor Vázquez señaló que en 40 años monseñor Berlie ha estado 12 años en Tijuana, 20 en Yucatán como arzobispo titular, y ya lleva ocho como emérito.

A manera de homilía, monseñor Berlie leyó el texto “Santiago el Mayor” que el papa Benedicto XVI pronunció en la audiencia general del 21 de junio de 2006 y que trata precisamente sobre la vida del apóstol, a quien se celebra cada 25 de julio.

“De Santiago podemos aprender muchas cosas: la prontitud para acoger la llamada del Señor, incluso cuando nos pide que dejemos la ‘barca’ de nuestras seguridades humanas; el entusiasmo al seguirlo por los caminos que Él nos señala más allá de nuestra presunción ilusoria; la disponibilidad para dar testimonio de él con valentía, si fuera necesario hasta el sacrificio supremo de la vida.

“Así, Santiago el Mayor se nos presenta como ejemplo elocuente de adhesión generosa a Cristo. Él, que al inicio había pedido, a través de su madre, sentarse con su hermano junto al Maestro en su reino, fue precisamente el primero en beber el cáliz de la pasión, en compartir con los Apóstoles el martirio”, leyó el arzobispo.

Después de la lectura ofreció un mensaje relacionado con su aniversario episcopal y dio gracias a Dios por haberle dado “regalos” muy grandes, entre ellos que el 3 de julio de 1966 fuera ordenado sacerdote en Roma por el papa Pablo VI.

Otro regalo, añadió, fue cuando, ya obispo de Tijuana, el 25 de julio de 1983 recibió la visita de la Madre Teresa en seis ocasiones, y que fue allí, en esa ciudad del Norte, donde surgió la orden de sacerdotes Misioneros de la Caridad de Santa Teresa de Calcuta.

También consideró un obsequio celestial la oportunidad de ordenar a 147 sacerdotes en Tijuana y a 105 en Yucatán.

Emilio Carlos Berlie Belauzarán nació en Aguascalientes el 4 de noviembre de 1939. Realizó sus estudios en el Seminario de Montezuma en Nuevo México, Estados Unidos. Posteriormente estudió Teología en la Universidad Gregoriana, para después doctorarse en la materia en la Universidad Pontificia de Santo Tomás de Aquino. Fue ordenado sacerdote el 3 de julio de 1966 y consagrado obispo el 25 de julio de 1983.— IVÁN CANUL EK

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