“La sola presencia del hábito es una predicación de sencillez, de humildad, de consagración al Señor que a todos nos recuerda nuestra propia vocación porque todos somos llamados a la santidad”, dijo el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, en la misa que presidió anoche por el 25o. aniversario de la presencia en la entidad de las religiosas Franciscanas de Nuestra Señora del Refugio.
“Todos estamos llamados a través de la vida matrimonial, de la vida sacerdotal o cualquier que sea el estilo de vida, a caminar a la santidad; el testimonio de una consagrada o un consagrado es motivo para que pensemos cómo voy en mi camino, qué tanto estoy siguiendo al Señor”, continuó el prelado en la ceremonia eucarística celebrada en la capilla de Nuestra Señora de la Encarnación, en Cinco Colonias.
“Estas hermanas han desempeñado una obra evangelizadora muy importante durante 25 años”, agregó.
“Le damos gracias a Dios que han traído su testimonio para compartirlo y vivirlo en medio de esta comunidad”.
Las hermanas “nos recuerdan a San Francisco en su sencillez, amor a la pobreza, en su contemplación a la naturaleza, en su predicación de la paz”.
En la misa estuvo presente la religiosa Natividad Grajales Hernández, superiora provincial del Sureste, quien acompañó a las más de dos decenas de consagradas con su hábito café provenientes de Jalisco, Baja California, Chiapas y Tabasco.
Las religiosas llegaron a Yucatán para el servicio de las parroquias y las comunidades.
La comunidad local está integrada por las religiosas: Concepción Gómez, superiora local; María Núñez, Celiflora García y Reina Isabel Alfaro.
Previamente a la celebración eucarística se relató la historia de los 25 años de la presencia de la congregación, que fundó la Fraternidad San Felipe de Jesús en Mérida.— CLAUDIA SIERRA
