Carta sin sobre a Santa Claus, redactada por un colaborador de la Navidad de los Enfermos.
¡Hola Santa!
No puedo creer lo rápido que ha pasado este año, y que nuevamente sin darme cuenta, ya se acerca la fecha de tu llegada. Y es que, entre tantos eventos que se han vivido siento una gran tristeza en mi corazón por la existencia de tanta guerra, catástrofes y crueldad en el mundo; todos los días escuchamos noticias trágicas y me cuesta mucho encontrar esperanza y me da la impresión que el mundo se vuelve cada vez más frío e indiferente.
Pero de repente, entre el caos del día a día, me encuentro con personas bondadosas y amables que están dispuestas ayudar a los demás; personas que logran empatizar conmigo y con tantas otras cuando se necesita ayuda, que mirando hacia el más necesitado abren su corazón para extender la mano desinteresadamente al vecino o al desconocido de la calle.
Y es entonces cuando recuerdo que todos los años, tu presencia ha llevado un soplo de esperanza a tantas personas, enfermos y necesitados que han recibido la ayuda y el amor de Dios. A pesar de todo lo que se ha vivido los últimos años de pandemia, de crisis, de caos, siempre te las arreglas para llegar a donde más se necesita, y sin falta cada Navidad, desde 1967 que el padre Genaro Cervera (q.e.p.d.) decidió iniciar la obra de la Navidad de los Enfermos, te las ingenias para lograrlo ininterrumpidamente, y ha sido gracias a la ayuda de todas las personas, asociaciones, escuelas y empresas que año con año nos han apoyado.
Si hay algo que en lo personal me entusiasma, es ver cómo las personas en esta época se conmueven para ayudar a los demás. Y si algo me queda claro hoy, es que a este mundo le falta amor, y el amor tiene que ser puesto en obras para que pueda actuar en los demás y contagiarse. Ya que una buena intención o una sola persona difícilmente pueda mover al mundo entero, pero entre todos podemos poner un granito de arena y hacer de este mundo, un lugar más amable, menos violento, más empático, más compasivo, más tolerante y más generoso. Deseo de corazón que este año muchos se animen a ayudar a los que más lo necesiten; y que ese sentimiento de generosidad se quede con nosotros durante todo 2024.
En esta ocasión, tras casi tres años de pandemia, por fin regresaremos a llevarle regalos a los niños del Hospital Corea y del Hospital O’Horán (además de los demás albergues que siempre visitamos). Así que Santa, quiero pedirte que ilumines los corazones de cada uno de los donadores y de las instituciones que nos han apoyado año con año, que el amor y la ganas de ayudar nunca disminuyan, para poder juntar los donativos necesarios para todas esas personas que visitaremos este año y podamos continuar con esta labor. Nuestro único deseo es que dentro de todo el caos que existe en el mundo, siempre logremos conseguir llevar la esperanza de Dios y sonrisas a los enfermos en Navidad.
Santa me despido, no sin antes recordar que como cada año esperamos a todos los que gusten ayudar en el “Taller de Santa” que se encuentra en el Convento de las R.R.M.M. Guadalupanas de la calle 23 número 212 por 30 y Avenida Itzáes de la colonia García Ginerés, de lunes a domingo de 8 a.m. a 10 p.m. También estamos abiertos para recibir donativos de 11 a.m. a 10 p.m. donde se recibe lo que cada quien, de corazón, quiera aportar. También nos pueden contactar al teléfono 9993-59-04-12 para pasar a buscar cualquier donativo en efectivo, juguetes y ropa nueva o en buen estado, cobertores y toallas nuevas. Otra manera de estar en contacto es al teléfono 999-9993-59-04-12 y en Facebook como OSANE AC, y en X e Instagram como OSANEAC.
“A este mundo le falta amor, y el amor tiene que ser puesto en obras para que pueda actuar en los demás y contagiarse”
