Son niños entre 9 y 12 años, pero ante el piano se comportan como profesionales. Su pasión por el instrumento es notoria, al igual que el esfuerzo realizado durante varios años en la práctica y el aprendizaje.
Se trata de alumnos avanzados de piano que anteanoche se presentaron en un concierto como parte de las actividades de fin de año.
Aunque son pequeños de edad, se toman en serio sus estudios. Incluso algunos han grabado los temas que interpretan, los cuales pueden escucharse en las plataformas de Spotify y Amazon Music.
En la velada de la Academia Antonia Mendoza, que dirige la maestra María Elena García Mendoza, hicieron acto de presencia Paolo Boyancé Martínez con la Sonata K. 331 de Mozart, tema y variaciones de Rondó alla Turca, la Sonata Op. 27 de Beethoven y “Silent Night”; Xinzi Cao Li interpretó Preludio y fuga en Re mayor BWV 850 de Bach, la Sonata Op. 13 de Beethoven con sus varios movimientos y “Merry Christmas Mr. Lawrence” de R. Sakamoto; José Pablo Bocanegra Lin tocó la Fantasía Impromptu de Chopin, Nocturno Op. 27 número 1 del mismo compositor y “Last Christmas” de Michael-Parrino.
También participaron Ziheng Liu Huang con Passcaglia de Haendel, “Pequeña serenata nocturna” de Mozart y “We Wish You a Merry Christmas”; Pedro Luciano Bocanegra Lin ejecutó la Sonata K. 454 de Mozart (allegretto), el Concierto Op. 3 número 6 de Vivaldi y el Trío en Fa mayor de Karl Bohm, y Alejandro Rosado Hernández, con Menuet en Re menor de Bach, la Sonata Op. 27 de Beethoven (primer movimiento) y el Estudio Op. 10 número 1 de Chopin.
Sus interpretaciones fueron muy aplaudidas por los asistentes.
La maestra García Mendoza destacó que el aprendizaje del piano ofrece cultura al ejecutante, y recalcó que la música es un arte y una profesión de la que se puede vivir si hay compromiso.
Además, dijo que tocar en público ayuda al ejecutante en su desenvolvimiento porque vence el pánico escénico y conoce autores, los lugares en que nacieron y cómo ha evolucionado la música.
Aunado a ello, consideró que ser intérprete del piano es una ocupación noble que trasciende la edad, ya que se puede seguir tocando por mucho tiempo, tal como lo hace ella a sus 88 años, todo lo contrario a una bailarina que debe jubilarse.
A su juicio, es una disciplina con la cual se obtiene seguridad en uno mismo, que mejora la mente y la memoria del alumnado.
Entorno influye
La maestra de piano siente que el interés en aprender a tocar el piano por las nuevas generaciones tiene que ver con la influencia de la familia y las escuelas. Por ejemplo, cuando los papás solo escuchan “música chunguera” es difícil que el niño se interese en aprender a tocar éste y cualquier otro instrumento.
Recordó que antes en los colegios se impartían clases de música, se enseñaban canciones hermosas y en los festivales escolares se interpretaba música folclórica. Lamentó que la situación haya cambiado, porque ya no hay una labor de fomento por la buena música.
Al hablar de las cualidades que tiene el piano sobre otros instrumentos, afirmó que es el rey de éstos, porque para tocarlo se requiere usar ambas manos: con una se interpreta la melodía y con la otra se acompaña.
Señaló que los demás instrumentos pueden lucirse cuando son interpretados en solitario, pero no son tan completos como el piano, cuando se presentan con acompañamiento destacan más. En sí, el piano es un instrumento de gran lucimiento por sí mismo.
Los alumnos que se presentaron en la velada reciben clases del maestro Emilio Bueno Salazar. El sábado 16 otro grupo de estudiantes de la escuela ofrecieron una muestra artística.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
