“A la santidad estamos llamados todos, Dios actúa en las personas que siguen sus mandamientos y se hacen instrumento de su palabra; en este sentido, el padre Moisés Lira Serafín, misionero del Espírituo Santo, es un ejemplo de que sí se puede, aún en estos momentos que atravesamos una crisis por falta de vocaciones”, señaló la madre Elena Vaca Hinojosa, Misionera de la Caridad de María Inmaculada, encargada del área de espiritualidad de las huéspedes de la Residencia “Josefina Montes” de Mérida, al hablar del proceso de beatificación que se ha iniciado para elevar a los altares al fundador de esta congregación, la cual tiene un cuarto de siglo de presencia en la ciudad.
En entrevista con Diario de Yucatán, la religiosa originaria de Michoacán comparte con los lectores el regocijo y la alegría que vive esta congregación ante un suceso tan especial, cuyo significado no puede menos que ser un aliciente para mantener viva la obra que el padre Lira Serafín comenzó hacia 1949 y que ahora tiene presencia en por lo menos ocho países.
Como hemos informado, el pasado jueves 14 el papa Francisco dio a conocer el proceso de beatificación del venerable sacerdote poblano y misionero del Espíritu Santo, tras la confirmación de un milagro acontecido hace 19 años en el cual una madre desesperada por la vida de su hija que estaba por nacer se encomendó al padre Lira Serafín. Al final de su embarazo los médicos encontraron que la recién nacida gozaba de salud como hasta la fecha.
El proceso de beatificación de Lira Serafín, cuya duración depende casi exclusivamente de la voluntad y disposición del Sumo Pontífice, es la antesala de la canonización.
El padre Lira Serafín nació el 16 de septiembre de 1893 en Zacatlán, Puebla, proviene de una familia con valores cristianos, fue el menor de cinco hermanos procreados por Pedro Lira, maestro de escuela parroquial, y Juliana Serafín, quien murió cuando Moisés tenía cinco años de edad.
De 1911 a 1914 realizó el curso de Latín en el Seminario Palafoxiano de Puebla como alumno externo. En 1912 hizo los ejercicios Espirituales Ignacianos, ahí confirmó su llamado a la vida sacerdotal y religiosa.
Fue el primogénito del Venerable Félix de Jesús Rougier en la fundación de los Misioneros del Espíritu Santo, vivió su vocación con gran fortaleza, inspirada en la fe y esperanza pascual.
Su ministerio sacerdotal lo ejerció como director espiritual, atención a los niños, catequesis, visita a los enfermos y los presos. Hizo vida el lema: “Hago siempre el agrado de mi Padre”. En 1934 fundó la Congregación de Misioneras de la Caridad de María Inmaculada.
Recibió el carisma de la Filiación Divina, lo vivió desde la Infancia espiritual como hijo pequeño, confiado en los brazos del Padre. Manifestó un profundo amor a María Inmaculada.
Murió el 25 de junio de 1950, en Ciudad de México, con fama de santidad, tan solo un año después de que el papa Pío XII le otorga a su obra la aprobación diocesana. El papa Francisco lo declaró Venerable el 27 de marzo de 2013.
La Congregación fue fundada para servir a la Iglesia (sabiendo que la Iglesia la formamos todos los bautizados), los enfermos y ancianos, los carentes de formación cristiana e instrucción escolar y en misiones, difundiendo la espiritualidad de la filiación divina.
Fundación
“Fuimos fundadas el 29 de marzo de 1934 en Ciudad de México por el Venerable Siervo de Dios P. Moisés Lira Serafín, M.Sp.S. y estamos por cumplir 90 años”, explicó la entrevistada.
“Estamos realizando nuestro apostolado en el área de la salud, concretamente en sanatorios, hospitales, asilos (aquí en Mérida le llamamos residencia), dispensarios, también en caso necesario, en instituciones públicas (como en el tiempo de pandemia, una hermana enfermera, se incorporó al ejército para atender a los pacientes). En el área de la educación, para atender a la niñez y juventud en su educación académica y cristiana, en colegios con alumnado mixto”.
“En el área misional dentro o fuera del país concretamente realizamos nuestro apostolado en las parroquias en la formación cristiana, preparando a los niños y jóvenes, para recibir los sacramentos de iniciación cristiana, a los adultos en su preparación y vida de matrimonio, y en lo que sea necesario para fomentar y mantener la vida espiritual de esa comunidad muy de acuerdo con las personas responsables de ese lugar. Si la misión está fuera del país, generalmente encontramos hermanas religiosas atendiendo estas áreas”.
“Es una Congregación femenina con una amplia gama de oportunidades para servir con amor a nuestra iglesia con la debida preparación profesional para cada caso”, dijo.
“Haciendo vida lo que quería nuestro fundador, está muy cerca el tiempo en que lo proclamen beato, pues en Roma el papa Francisco ha autorizado el decreto del milagro atribuido a su intercesión hacer el bien en todas partes que sea necesario”.
La congregación religiosa femenina de Misioneras de la Caridad de María Inmaculada está conformada hoy día por unas 200 religiosas y 12 novicias en proceso de formación, presente en: México, Guatemala, Nicaragua, Chile, Perú, Estados Unidos, Kenia e Italia.
“Tenemos 25 años de presencia en Mérida, los acabamos de cumplir el pasado 15 de agosto, atendiendo a un grupo de señoras de la tercera edad, en la residencia ‘Josefina Montes Molina’, ubicada en avenida Díaz Bolio número 203 en la colonia México Oriente”.
En el lugar se atiende a unas 40 mujeres entre 65 y 80 años de edad, que se valen por sí mismas, que reciben atención de 22 colaboradores.
Las religiosas a cargo de la casa, además de la madre Elena Vaca Hinojosa, son: María Elena Cano Campillo, directora y administradora; Felisa Gudiel López, encargada de nutrición, y Juana María Sánchez Araiza, encargada de la capilla del lugar, cuyo capellán es el canónigo Ignacio Kemp Lozano.— Emanuel Rincón Becerra
De un vistazo
Nacimiento
El padre Moisés Lira Serafín nació el 16 de septiembre de 1893 en Zacatlán, Puebla, proviene de una familia con valores cristianos. Fue el menor de cinco hermanos nacidos del matrimonio conformado por Pedro Lira, maestro de escuela parroquial, y Juliana Serafín, quien murió cuando Moisés tenía solo cinco años de edad.
Vocación
De 1911 a 1914 realizó el curso de latín en el Seminario Palafoxiano de Puebla como alumno externo. En 1912 hizo los ejercicios espirituales Ignacianos, ahí confirmó su llamado a la vida sacerdotal.
Ministerio
Su ministerio sacerdotal lo ejerció como director espiritual, atendiendo a niños, catequesis, visitando a enfermos y presos. En 1934 fundó la Congregación de Misioneras de la Caridad de María Inmaculada.
Su muerte
Murió el 25 de junio de 1950 en Ciudad de México, con fama de santidad, tan solo un año después de que el papa Pío XII le otorgara a su obra la aprobación diocesana. El papa Francisco lo declaró Venerable el 27 de marzo de 2013.
