Ayer, desde temprana hora se rindieron honores a la Virgen de la Asunción al dedicarle las “Mañanitas” a las 6 a.m. en la iglesia parroquial de San Sebastián.
Horas después, los integrantes del gremio “Juventud Católica” se reunieron en la calle 77 entre 70 y 72 del Centro para preparar su entrada al templo y relevar al gremio “Campesino”.
Melissa y Selmi Ávila Cantón, así como Julianna Cantón Ávila, participaron por primera vez en esta tradición. Fue su tío quien las invitó a ser parte del gremio y ellas aceptaron gustosas.
“Juventud Católica” fue creado hace 67 años, contó Jaqueline González Vázquez, presidenta del gremio y quien pidió a las nuevas generaciones “no perder las tradiciones a pesar de los obstáculos que vengan, que las familia se reúnan y siga la devoción”.
Ada González, una de las responsables del gremio, aseguró que “después de la pandemia, es una emoción venir a ver a la Virgen y dar gracias por las bendiciones”.
En este grupo, los donadores fueron: Luis Ávila, el vestido (diseñado por Cristian Soberanis); Irán y Darián Basto, el sudario, y Daniel González y Luis Álvarez, el estandarte.
El diseñador habló del vestido que confeccionó para la Virgen: es de color amarillo, que representa el mes de mayo, ya que antiguamente en ese mes se realizaba esta fiesta, y morado, en referencia al manto de la Virgen de la Soledad. Trabajó durante un mes para tener lista la prenda, hecha de raso y terciopelo español con pedrería de Monterrey y Puebla.
A las afueras del templo estaban las niñas Yaslim y Anastasia Peralta Pérez, quienes acompañaron a sus padres a esta tradición.— Sofía Vital Chablé
