Como una amena charla de café o una entretenida tarde en torno a una ronda de cervezas, con la sencillez, frescura y emotividad de aquél que escribe una carta a un buen amigo para contar, explicar y exponer, así define el maestro Luis Ramírez Carrillo su más reciente libro: “Seis semanas en China”.
Su contenido será el tema medular de su participación en el programa “Voz viva, lectura en boca de sus autores”, que tendrá lugar pasado mañana en el Centro Cultural “José Martí” del Parque de las Américas, en el marco del Mérida Fest.
“Seis semanas en China” es la tercera publicación de Ramírez Carrillo sobre la cultura china. El primero se tituló “México” y estuvo dirigido a la comunidad académica de la Universidad Sun Yat Sen de China.
Su objetivo era acercar la historia y las características de México a la comunidad asiática, al mismo tiempo que reforzar en ella la enseñanza del español.
Su segundo libro se tituló “La ceiba y el dragón”, que giró en torno a las migraciones chinas a Yucatán desde el siglo XIX.
Ahora, en esta tercera entrega, el escritor presenta una estructura básica y sencilla, pero no por ello menos interesante en torno a lo que le tocó vivir aquel mes y medio de permanencia en el país asiático, esto como parte de un proyecto con la Universidad Sun Yat Sen; es una revisión de la cotidianidad que caracteriza a los habitantes de aquel país.
Estructurada en tres partes: una reflexión inicial, un texto descriptivo de hechos y lugares a un remitente ficticio en Mérida y una selección de fotografías capturadas y compartidas por el autor, esta obra de 200 páginas de la editorial argentina Libros en Red promete ser una lectura entretenida para quienes gustan de conocer cómo se ha transformado China en las últimas décadas y de qué forma se percibe ese cambio al interior de esta nación.
“Unos 500 millones de chinos salieron de la pobreza en una sola generación, no puedo afirmar que eso los haga felices, aunque por lo menos existe un sentimiento de satisfacción por la forma en que se ha transformado la vida”, indicó.
“Un primer aspecto que llama la atención es que los mayores, aquéllos a los que les tocó vivir la China de la segunda mitad del siglo XX, son quienes más perciben este crecimiento y bonanza económica como no se había visto”, agregó.
“Para los habitantes de China, la apertura de su país al mundo y la forma en que se ha integrado a una economía de mercado, a pesar de seguir siendo un estado de un solo régimen, de alguna forma les ha resultado mucho mejor. Si bien sus sueldos no son muy altos, al menos tienen empleo, techo, comida, acceso a diversión y entretenimiento, e incluso a un vehículo propio”, dijo.
“Un segundo aspecto es la conducta y comportamiento de la gente; si bien las grandes ciudades chinas no están exentas de crimen o delitos, el comportamiento de la población se da en un marco de respeto y orden, no hay acoso sexual en las calles ni en las escuelas, la gente está consciente de que debe comportarse y conducirse, la policía china es muy rígida, la gente teme cometer faltas, en ese sentido evitan meterse en problemas”, manifestó.
“Un tercer aspecto es la riqueza y ostentación que se observa en las calles, como las más importantes de Nueva York y París es una sociedad que ve reflejada de alguna manera su integración al mundo. Y en ese sentido, es un ejemplo de lo que se puede hacer cuando se antepone la disciplina, el trabajo, la educación y el orden”, recalcó.
El libro se pondrá a la venta una vez concluida la conferencia del maestro Ramírez Carrillo, a $100.
También se puede adquirir en formato e-book con precio de siete dólares.— Emanuel Rincón Becerra
