“David Alfaro Siqueiros. La construcción de lo público” permite conocer más sobre la vida y obra de uno de los muralistas más sobresalientes en la historia del arte mexicano, exposición permanecerá instalada en el Museo de Historia Mexicana en Monterrey, hasta el próximo domingo 28.
La Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) a través de la Coordinación Nacional de Artes Visuales, la Sala de Arte Público Siqueiros y La Tallera, crearon esta exhibición con motivo del Centenario del Muralismo Mexicano. La curaduría estuvo a cargo de Willy Kautz, Mónica Montes y Joel Pérez.
El pasado sábado 6 se conmemoró el 50o. aniversario luctuoso del artista nacido en Santa Rosalía de Camargo, Chihuahua. Este montaje brinda una magnífica oportunidad para apreciar su quehacer artístico, tal como ya lo han hecho las más de 48 mil personas que lo han visitado desde su inauguración en septiembre de 2023.
En la exhibición se conocen los procedimientos constructivos o geométricos que fueron la piedra angular para la consolidación de una propuesta pictórica cimentada en la función pública del arte, así como el compromiso del pintor David Alfaro Siqueiros con la transformación social subsecuente a la Revolución de 1910.
Su narrativa visual conjuga secuencias en las que las formas geométricas pasan de las figuras hacia efectos ópticos de poliangularidad.
En ellos, los ángulos y los vértices del espacio arquitectónico desaparecen, mientras que muros, techo y piso convergen en una sola unidad. Estos efectos se pueden apreciar en 73 piezas (bocetos, documentos y fotomurales) y en otras 34 obras de pinturas de caballete y escultopinturas.
Artista y activista
David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue un pintor y activista político, miembro de la Escuela Mexicana de Pintura al lado de Diego Rivera y José Clemente Orozco. Abogó por un arte público al servicio del pueblo a través de la pintura mural, y con el patrocinio gubernamental realizó murales en edificios públicos.
Su gusto por experimentar lo llevó a usar materiales plásticos modernos para su época y a estudiar la química de los pigmentos.
Sus intereses sociales lo motivaron a la formación de diversas organizaciones de artistas, tanto en lo nacional como lo internacional, promoviendo siempre el trabajo colectivo.
En el ámbito de la política luchó en la Revolución Mexicana y en la Guerra Civil Española; fue miembro del Partido Comunista Mexicano y promotor de diversas agrupaciones sindicales. Su activismo lo llevó a la cárcel y hasta al exilio.
Expresó con vehemencia sus ideas, tanto artísticas como políticas, a través de conferencias y artículos; de esa inquietud se deriva su actividad como editor y creador de publicaciones.
Sus aportaciones en el arte lo hicieron merecedor de distinciones y reconocimientos en México y en el extranjero. Creó vínculos con protagonistas de la política, el arte, la literatura y la ciencia de su tiempo.
Al final de su vida, por medio de un testamento público, dejó al pueblo mexicano un legado integrado por una colección de obras de caballete, gráfica, dibujos, estudios y proyectos murales, su archivo personal y biblioteca, así como la Sala de Arte Público en Ciudad de México, y su taller en Cuernavaca, Morelos, conocido como La Tallera, ambas forman parte de la Red de Museos del INBAL desde 1988.
