COPENHAGUE (EFE).— Un libro en el que Federico X de Dinamarca reflexiona sobre su reinado, su vida y el cristianismo apareció ayer por sorpresa en las librerías, tres días después de su ascenso al trono tras la abdicación de su madre, Margarita II.
El lanzamiento de “Palabras de Rey”, de 112 páginas, se mantuvo en secreto hasta ayer y la propia editora, Politikens Forlag (vinculada al principal diario danés), reveló que la casa real la contactó apenas el 31 de diciembre.
La obra fue escrita por Jens Andersen, quien hace seis años publicó una biografía del entonces príncipe heredero, y se basa en conversaciones entre ambos en el último año.
“No veo como un paso abrupto convertirme en regente. Está claro que tendré más trabajo y algunas tareas un poco distintas, pero seguiré siendo la misma persona y mi enfoque seguirá siendo el mismo que antes”, reflexiona el monarca.
Federico X ahonda en los problemas que de joven tenía para asumir su papel y que él mismo admitió hace muchos años. “Solo quería ser como todos los de mi edad, y durante muchos años no me gustaba decir rey sobre mí mismo. Mi cumpleaños número 18 lo recuerdo casi como el fin del mundo, la sensación de que todo lo divertido y emocionante se acababa. Por suerte no fue así”, afirma.
A superar la frustración que a veces le hacía desear “empujar o golpear” a algún compañero de clase por decirle que algún día sería rey le ayudó mucho su abuela materna, la reina Ingrid, según explica Federico, de 55 años.
De su esposa Mary asegura que es su “compañera” y “copiloto”, que preparan juntos muchos actos y comparten la preocupación por el cambio climático, además de que ella le recuerda de vez en cuando “que por supuesto no siempre tengo razón”.
Federico, quien en su condición de soberano es cabeza de la iglesia nacional luterana, dice que él y Mary siempre han rezado por las noches con sus hijos y que los dos más pequeños aún quieren rezar el Padrenuestro con sus padres ante de irse a dormir.
