• El presbítero Raúl Lugo Rodríguez, rector de Nuestra Señora de la Candelaria, durante la aspersión de agua bendita sobre la gente que llevó velas, veladoras y Niños Dios, ayer
  • En el orden de costumbre: la entrevista con la señora Lízbeth Tuz Pech y su familia; Esaú Cetz Peraza durante la misa; la imagen de la Candelaria, y los asistentes

Antes de irse a trabajar, Esaú Cetz Peraza acudió ayer con su Niño Dios a la rectoría dedicada a Nuestra Señora de la Candelaria para escuchar la misa de 9 de la mañana, en la que el padre Raúl Lugo Rodríguez bendijo a menores, velas, agua e imágenes del Niño Dios.

Esaú, de 27 años de edad y vecino del fraccionamiento Morelos Fovissste, tiene dos años acudiendo a misa en ese templo para dar gracias luego de superar un cáncer.

Cada año, en la víspera de la fiesta de la Candelaria, Esaú viste al Niño Dios que le regalaron cuando tenía 14 años y va a misa y a recibir la bendición del padre junto con otros feligreses.

“Es una forma de acercarme más a Dios y darle gracias por el milagro de que yo esté, literalmente, aquí”, dice Esaú.

“Vengo por la esperanza y para dar el mensaje a todas las personas de que sí se pueden superar algunas situaciones”, añade el entrevistado, que recibió 20 sesiones de quimioterapia. “Ahora estoy en etapa de vigilancia y eso me ha dado mucha fuerza. El dolor lo he transformado en fortaleza y estoy aquí para dar gracias por el milagro de la vida”.

Como Esaú, otras personas llevaron sus imágenes para que fueran bendecidas, pero también hubo familias que llevaron a sus hijos menores para recibir la bendición.

Entre los asistentes estuvo la señora Lízbeth Tuz Pech, vecina de Tixcacal, quien acompañada de su hija Elizabeth Estrella Tuz acudió para que bendijeran a sus nietos de 8, 5 y 2 años.

“Venimos para que les den la bendición y reciban la gracia y los proteja la Virgen y Dios”, explicó la mujer.

Además de niños e imágenes de Jesús, el padre también bendijo velas y agua.

En su homilía, el presbítero Raúl Lugo recordó que año con año los fieles acuden a rendir homenaje a la Virgen de la Candelaria “precisamente porque queremos que nuestra vida sea iluminada por el Evangelio de su Hijo, aquél a quien Dios había prometido como sucesor de David, éste a quien la Virgen Santísima tiene hoy en sus brazos”.

En otra parte de su mensaje, el sacerdote indicó que en la tarea de anunciar el Evangelio lo más importante no son los medios materiales. “Lo más importante es que haya alguien que lleve la Palabra de Dios y alguien que esté dispuesto a recibirla”.

También dijo que Nuestra Señora de la Candelaria es ejemplo de mirada contemplativa.

Hoy, fiesta de la Candelaria, el templo abrirá sus puertas a las 6 a.m. y a las 7 se oficiará la primera misa. Habrá ceremonias eucarísticas cada hora, la de 11 será la solemne, tras la cual se realizará la procesión de la venerada imagen alrededor del parque de San Juan. Al regresar al templo se oficiará misa al mediodía, y posteriormente habrá a 6, 7 y 8:30.

Al igual que en la misa de ayer, se bendecirán niños, imágenes del Niños Dios, velas y agua.— JORGE IVÁN CANUL EK

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán