Toda relación de “amistad y amor” tiende a establecer “vínculos profundos y perdurables”; para lograrlo, es bueno tomar en cuenta las virtudes del sentido del “compromiso” y de la “paciencia”.
Hablemos primero del sentido del “compromiso”, que como concepto no pertenece a la psicología y, por lo tanto, no le toca definirlo a ella; más bien pertenece —con toda legitimidad— al ámbito de la ética.
Me atrevo a decir que el nivel de sentido del “compromiso” revela el nivel del “carácter ético” de cada persona. Ante la pregunta: “¿Qué significa compromiso?” me saltan de manera automática los conceptos: “responsabilidad”, “libertad”, “respeto”, “trabajo”, “fidelidad”, “boda”.
El concepto “compromiso” está asociado a una imagen o circunstancia que implica “comprometerse con alguien o con algo”.
La ética describe “compromiso” como la “capacidad de actuar de manera correcta guiada por la virtud, de manera consciente y deliberada”.
El sentido del “compromiso” de las personas involucradas en una relación es lo que la hace durar y trascender en el tiempo y en el espacio y no depende tanto de cualquiera de las cualidades del uno o del otro, sino específicamente de la “empatía”, “resiliencia” y “carácter ético” que se ejercen cuando deciden permanecer comprometidos y honrar la palabra dada desde el principio de la relación.
Por otra parte, es también el sentido del “compromiso”, el que hace valer y le da a una relación el carácter de significativa posibilitando que en ella se establezcan y desarrollen “vínculos profundos y perdurables”.
Psicólogo clínico, UVHM. Tutor Salud Mental y Espiritualidad para Adultos. WhatsApp: 9993-46-62-06. www.facebook.com/TutorSaludMental.
