ROMA (EFE).— Dolce & Gabbana ofreció en la Semana de la Moda de Milán su versión del esmoquin masculino que, combinado con transparencias y cullottes, se convierte en la prenda de dama más erótica e imprescindible.
Para su colección otoño-invierno de la temporada 2024-2025, la pareja de diseñadores italianos presentó en el desfile “Tuxedo” una variedad de “looks” principalmente en colores oscuros, en que los sacos de esmoquin en raso se abrían para mostrar corpiños, pantalones de tipo coulotte y vestidos adornados con encajes.
Las modelos lucieron fajines con pantalones cortos hasta la rodilla o pantalones pitillo, cuellos halter y chalecos inspirados en los esmoquin, y Domenico Dolce y Stefano Gabbana pusieron lazos en blusas transparentes y también faldas atadas que llevaban aberturas en la parte delantera.
El único toque de color, el dorado, fue para faldas midi de lentejuelas o en grandes lunares en blusas maxis.
Los tocados con redecilla aportaban otro elemento al erotismo para la colección de los italianos.
“El esmoquin es el símbolo del más puro estilo. Para nosotros solo el estilo nos permite ir más allá de la moda. Cuanto más sencilla es una prenda, más clásica como el esmoquin, más perfecta es, es decir, eterna, atemporal”, explicaron los diseñadores.
“Para nosotros tiene que ser erótico. Eso es lo que Madonna nos enseñó. Usar una prenda de hombre real para soñar que tiene un brasier de encaje y ropa interior debajo”, añadieron los diseñadores, que llamaron a su desfile a las icónicas modelos de la casa: Naomi Campbell, Amber Valletta y Eva Herzigova.
De un vistazo
Reinterpreta los años 20
En la Semana de la Moda de Milán también participó Ferragamo, que reinterpretó los años 20 de la mano de su diseñador Maximilian Davis, que evocó el período histórico con flecos, vestidos lenceros, pequeñas plumas que destacan en el escote y en los bajos de los vestidos transparentes, pero también en la idea de vestirse con ropa de hombre.




