Imagen captada a unos 30 metros de la superficie lunar, durante el descenso del módulo Odiseo, que planea tomarse una “siesta”
Imagen captada a unos 30 metros de la superficie lunar, durante el descenso del módulo Odiseo, que planea tomarse una “siesta” Credit: EFE

MIAMI (EFE).— El módulo Odiseo, al que le quedan unas seis horas de vida autónoma en un nuevo día de misión en la superficie lunar, va a ser desconectado en breve con el objetivo de intentar “despertarlo” en las siguientes dos o tres semanas, informó ayer Intuitive Machines, la compañía privada que fabricó la nave espacial.

“Vamos a poner a ‘Odie’ a dormir y esperamos despertarlo en unas dos o tres semanas para diversas pruebas”, dio a conocer el cofundador de la firma, Steve Altemus, quien calificó de “éxito salvaje” la “misión pionera” del módulo, pese al percance ocurrido en su descenso en la Luna el jueves de la semana pasada.

Altemus y científicos de su compañía y de la NASA expresaron desde el Centro Espacial Johnson, en Houston, su emoción por los logros alcanzados en esta misión con la primera nave espacial estadounidense en posarse sobre la superficie lunar en más de 50 años, desde que lo hizo el Apolo 17 en 1972.

Se trata también de la primera misión privada en aterrizar con éxito en nuestro satélite natural.

Altemus destacó la gigantesca cantidad de datos, fotografías e información que ha estado transmitiendo Odiseo. “Es simplemente un testimonio increíble de la robustez de la nave espacial, y estamos muy contentos”.

Indicó que, en algún momento, la falta de “generación de energía solar no permitirá seguir enviando telemetría” desde el módulo, que se encuentra a 80 grados al sur del polo sur lunar, pero “pondremos a dormir a ‘Odie’” para intentar “resucitarlo” más adelante, cuando el Sol ilumine su panel solar de nuevo.

“Esto es algo que no se ha hecho nunca antes y ellos (la NASA) creyeron en nosotros”, por lo que estamos “muy orgullosos, particularmente de nuestro sistema de propulsión criogénico”, la primera vez que se realiza, y del encendido en el espacio profundo de oxígeno metilo, también por primera ocasión, señaló por su parte Tim Crain, jefe de tecnología de Intuitive Machines.

Joel Kearns, administrador asociado adjunto de exploración en la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, felicitó a todo el equipo de Intuitive Machines por esta misión “de muchas otras” que vendrán.

Puso Kearns en valor que ésta es la primera vez en el siglo XXI que una compañía privada de Estados Unidos “ha desembarcado equipo y data de ingeniería y ciencia en la superficie lunar” y se está obteniendo información muy valiosa.

Se mostró emocionado de vivir el “sexto día de esta nueva era del siglo XXI”, después de que Odiseo practicase un “suave aterrizaje” lunar, algo que calificó de “gran logro”.

“Si alguien se pregunta si la NASA considera que esta misión fue un éxito, mi respuesta es sí”, esta misión es “pionera” y puede interpretarse como “un test de vuelo, un primer paso para volver a la Luna”, afirmó Kearns.

Los expertos presentes en la conferencia de prensa, entre los que se encontraba también Sue Lederer, de la NASA, coincidieron en que la misión Odiseo es pionera en el desarrollo de la “ciencia robótica más complicada y sofisticada” y ayudará a obtener datos para “llevar a exploradores humanos de regreso a la Luna”.

Además, la misión confirma que funciona el “modelo comercial de servicios de carga útil lunar” con una compañía privada.

El módulo de aterrizaje transportó instrumentos científicos de la NASA a la región del polo sur de la Luna como parte de la iniciativa Commercial Lunar Payload Services (CLPS) de la agencia y la campaña Artemis.

Odiseo, que aterrizó el jueves 22 en el satélite, ha enviado desde entonces “de manera eficiente imágenes y datos científicos de la carga útil” que forman parte de la misión, que la compañía con sede en Texas llama IM-1.

La agencia espacial estadounidense ha desembolsado unos 118 millones de dólares (109 millones de euros) por el transporte de instrumentos científicos y tecnológicos contenidos en seis cargas útiles, las cuales forman parte de las doce cargas que en total lleva en su interior el módulo de la serie Nova-C de la compañía.

El área donde el módulo aterrizó es una de las trece regiones candidatas para el alunizaje de la misión tripulada Artemis III de la NASA, prevista para septiembre de 2026.

La agencia espacial cree que en esta región inexplorada podría haber depósitos de agua congelada.

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