• Mauricio Bares, de Nitro Press, y Mario Lope, en la presentación de la edición conmemorativa de “Se está haciendo tarde” de José Agustín

El descenso a los infiernos a través del alcohol, las drogas, el sexo y el rock en el tentador paisaje paradisíaco-infernal de Acapulco es el tema de la novela “Se está haciendo tarde (final en Laguna)” de José Agustín, fallecido en enero pasado.

La edición conmemorativa del libro, de Nitro Press, que incluye la emblemática novela de José Agustín y una sección de Special Features con fotos familiares del autor, memorabilia y textos íntimos de sus hijos Andrés y José Agustín Ramírez, de su sobrina Yolanda de la Torre, así como de los escritores Mauricio Bares, Fernanda Melchor, Iván Farías, y un estudio de Hernán Lara Zavala, fue presentada antenoche en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey) 2024 por Mauricio Bares, editor de Nitro Press, y Mario Lope, escritor y antropólogo.

Como parte de la presentación se incluyó un vídeo con la última entrevista que le hicieron en vida al escritor, en la que ya se notaba su deterioro de salud (apenas se entiende lo que dice).

“Creo que tenía hidrocefalia y eso le ocasionaba sueño, problemas del habla… pero bueno, fue lo que pudimos platicar con él”, dijo Bares. “Estaba de buen humor, un poco cansado, pero de buen humor. Nos echaron la mano su hijo Tino, y su sobrina Yolanda de la Torre, que es hija de Gerardo de la Torre, que participó tanto en el libro como en la entrevista porque estaba ayudando a José Agustín a convertirla en guión de cine para volverla película (la novela)”.

“El libro tiene la característica de reproducir la obra tal cual, con todos estos juegos tipográficos que traía el original, pero añadimos esta cosa, esta sección que se llama Special Ft, con entrevistas, notas, las portadas de algunas otras ediciones, fotos del archivo de José Agustín de cuando estuvo en la cárcel, de su familia, de su estudio, fotos del manuscrito original…”, explicó.

“La intención de estas ediciones conmemorativas es brindar un homenaje, sobre todo en vida, a los autores, por fortuna él tuvo chance de verla, de disfrutarla”, concluyó el editor.

Por su parte, Mario Lope recordó que, al fallecer José Agustín, más allá de un legado literario profundo, dejó también una enseñanza de vida “como acabamos de ver en ese vídeo, ya en sus últimos días, hablando de literatura, hablando de lo que le apasionaba”.

Posteriormente Lope leyó un texto de su autoría en el que indicó que, además de su talento nato para escribir historias, forjar un estilo y dejar testimonio del despertar de toda una generación en el siglo XX, José Agustín tuvo la capacidad de hacer y forjar lecturas.

“En un país donde la lectura se indigestaba, los libros del maestro fueron el estandarte de una voz que no hallaba su propio tono e identidad en la sociedad… José Agustín rompe y bifurca la tradición literaria posrevolucionaria. Adiós caciques, haciendas, caballos, balazos, charros, peones, revueltas, emboscadas, etcétera. Todo quedó enterrado”, dijo acerca de la novela “La tumba”. “Esa precocidad de genio de un joven que ya escribía novelas desde el quinto grado de primaria enterró la tradición y cortó el listón de la contracultura. Juan Rulfo lo dijo mejor, ‘La tumba’ es una de esas obras que liquidarán el pasado. Y así fue”.— Patricia Garma Montes de Oca

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