Carmen Villoro posa con su libro “Zurcido invisible”, que presentó ayer en el Macay, como parte de la Filey, con Jorge Souza Jauffred, María Guadalupe Sánchez, Ramón Alvarado Ruiz y Patricia Saldarriaga
Carmen Villoro posa con su libro “Zurcido invisible”, que presentó ayer en el Macay, como parte de la Filey, con Jorge Souza Jauffred, María Guadalupe Sánchez, Ramón Alvarado Ruiz y Patricia Saldarriaga

Las mujeres de su familia dominaban el oficio del corte y la confección, y ella misma se declara una costurera, es así que Carmen Villoro va hilvanando, zurciendo y aplicando esa sabiduría en el lenguaje de su nuevo libro, que reúne poemas.

“Zurcido invisible” es el más reciente lanzamiento de la escritora, que presentó ayer en el marco del Congreso de UC-Mexicanistas, en el Macay.

Carmen Villoro compartió que la obra alude a dos tipos de zurcido, el que se hace con el lenguaje, al retomar a lo largo del trabajo —como en este caso— escritos de otra época, que “remienda” o les agrega “algún encaje”, y el que refiere al zurcido de las emociones, la poesía, los hoyos, grietas, heridas que van acompañando a las personas a lo largo de la vida. En este libro de poemas, tiene mucho que ver con las mujeres que le antecedieron.

En la presentación, la escritora dio lectura a un fragmento de la nota final que plasma en el libro, un texto en el que habla de sus abuelas María Luisa y Estela, y en el que describe la máquina de coser que esta última le heredó, los pedales y cajones llenos de botones que la integran, así como a su propia madre, a quien recuerda zurciendo los calcetines rotos.

El costurero, los dedales de metal, alfileres y almohadillas son parte de las memorias que plasma en la última parte de la obra, en la que cuenta que las mujeres de su familia dominaron el corte y la confección.

En su caso, aunque también sabe costura, considera que aplicó esa sabiduría en el lenguaje, al escribir versos para crear poemas de largo aliento o prosas fluidas que puedan cortarse con soltura. También habla en ese texto de reutilizar y bordar imágenes que los emparentan con sus antecesores.

Carmen dio asimismo lectura a dos poemas contenidos en el libro y que son de reciente factura: “La bicicleta”, en el que habla de la experiencia de aprender a montar dicho medio de transporte con la ayuda de su padre, y en el que indaga sobre el sentimiento que su progenitor podía tener al realizar la tarea de darle un pequeño empujón, y “Zurcido invisible”, que es el que le da nombre al libro.

Antes de compartirlo con los asistentes, sobre este último reveló que fue el último poema que escribió para el libro, y reconoció que es un texto fuerte para ella, como lo fue también el haberlo escrito, porque habla de “secretos de familia con los que uno vive y crece”.

Contó que su bisabuela materna fue costurera del pueblo y tuvo a su hija sin casarse; como no sabían cómo se llamaba, Villoro se dio a la tarea de descubrir quién era ella, y de esa manera lo cuenta en los versos.

Un fragmento del poema cita que “cinco generaciones te olvidamos, pagamos para que te fueras, costurera de pueblo, porque eras pobre, indigna, puta…”.

La escritora relató que el poemario lo escribió durante un largo tiempo, ya que contiene estrofas que escribió hace 20 años, y otras muy nuevos, como la que da nombre al libro, que hizo tan solo un mes antes de que la obra se publicara, apenas en diciembre pasado.

Varios de los poemas que reúne en el libro los hizo por encargo, para un proyecto de un libro de arte o exposición de fotografía, retomó varios de ellos que habían quedado olvidados y otros inéditos y con ellos creó la publicación.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

Poemario “Zurcido invisible”

Carmen Villoro explicó que los versos aluden a cuestiones íntimas y personales.

Motivación

Los textos surgen de la necesidad de reparar de alguna manera el pasado y entender ese momento íntimo en el que surgieron. Resalta que su trabajo siempre va hacia la experiencia emocional, y lo que hace es traducir en el lenguaje poético la experiencia personal y los momentos de su vida.

Poco intelectual

Consideró que la intuición está siempre en la escritura, y en su caso se guía más por la intuición que por el razonamiento. “Hay poco de intelectualidad y mucho de experimentación, intuición y poeta”, manifestó.

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