Naamán se curó de la lepra tras bañarse siete veces en las aguas del río Jordán
Naamán se curó de la lepra tras bañarse siete veces en las aguas del río Jordán

A lo largo de las décadas, he visto que las personas —únicos seres racionales— tenemos una extraña propensión hacia lo irracional.

Nos parecemos a Naamán, general del rey de Siria, que fue con Eliseo para que lo curara de la lepra y se enojó porque el profeta le dijo que se bañara siete veces en las aguas del Jordán, lo que el general consideró “demasiado sencillo” para ser la cura de la lepra y no lo quería hacer. Sus siervos le dijeron que si el profeta le hubiera mandado hacer algo difícil ciertamente lo haría; con más razón si es algo “tan sencillo”.

Naamán escuchó, fue al Jordán, se sumergió siete veces y su carne quedó limpia (Cfr. 2Re. 5, 1-19).

En semanas pasadas les propuse cinco principios básicos y cinco habilidades para desarrollar y establecer vínculos profundos y perdurables.

Sugerí dos herramientas sencillas y eficaces, una para evaluar la calidad de tus vínculos amistosos, y otra para evaluar si son funcionales o disfuncionales tus figuras de referencia, también llamados modelos de conducta.

A muchas personas que llevan años desgastándose por una realidad que existe solo en sus emociones y a otras tantas enfermas de ansiedad por sufrir escenarios inexistentes les he sugerido aplicar estas eficaces herramientas y, como Naamán, las han despreciado por sencillas.

Y me ha tocado —por una parte— la gran alegría de ver mentes y conductas transformadas y, por otra, la tristeza de ver personas consumidas por la ansiedad y la depresión.

Psicólogo clínico, UVHM. Tutor salud mental y espiritualidad para adultos. WhatsApp: 9993-46-62-06. Tutor Salud Mental

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