Sandra Nikolai siempre quiso dar clases, y un buen día se decidió a abrir su Estudio de Artes Plásticas, donde comenzó a enseñar a algunos alumnos que previamente le habían pedido que abriera el espacio.
Pensó en dar clases por solamente cinco años, pero de pronto se vio celebrando el décimo aniversario, y así cada lustro, hasta este 2024 que festeja 30 años de la apertura del Estudio.
Es quizá el gusto por enseñar lo que ha llevado a Sandra Nikolai a seguir con esta noble profesión, al igual que el importante número de alumnos que atiende, algunos de los cuales llevan en sus clases más de 20 años, y hay dos que iniciaron desde el primer curso y hasta hoy acuden a clases.
Varios de los alumnos de la reconocida pintora señalan que lo que les gusta de Sandra es que es una magnífica persona y maestra, y no tiene secretos, no se guarda nada, sino que comparte todo lo que sabe con sus alumnos.
Por eso, a pesar de tener muchos o pocos años en el Estudio, los que la conocen no la dejan, la quieren de maestra siempre.
Todo ello se refleja en las obras que pintan sus alumnos, y que como parte de la celebración por los 30 años del Estudio y el fin de curso se presentarán en una exposición que se inaugurará mañana a las seis de la tarde con los niños que son alumnos del Estudio, y a las ocho de la noche con los adultos.
Posteriormente, el jueves y viernes, se podrá visitar la exposición de cinco de la tarde a siete de la noche.
Son 70 alumnos los que forman parte de la muestra, cada uno expone dos o tres obras, por lo que son alrededor de 180 pinturas en exposición.
“El viento da la vuelta a la página de cada vida…30 años del Estudio” es el nombre de la muestra que se presentará, y el tema en el que se basaron los alumnos para hacer al menos una de las obras que tendrán en exhibición.
Técnicas diversas como acuarela, carboncillo, acrílico, óleo, mixta, cera fría, acrílico fluido y texturas son las que presentan los alumnos en sus obras, en una diversidad de ideas, formas y figuras que van de lo figurativos al abstracto.
Flores, animales, personajes y rostros es parte de lo que se puede ver en los cuadros, en un estallido de color.
Se fue y volvió
Ghislaine Fischer, una de las primeras alumnas del Estudio de Sandra Nikolai, señala que Sandra es una excelente maestra que sabe transmitir sus conocimientos y ayudar a los alumnos a superarse.
Cuenta que ella estuvo en los primeros cursos de pintura, pero luego se fue a vivir fuera de Yucatán, y al regresar no dudó en volver a las clases de pintura, pues asegura que en ningún lado encontró mejor maestra.
Ileana Sales, quien lleva 12 años en el Estudio, dijo que en el sitio toman clases no sólo de pintura, sino de vida, pues por medio del arte aprenden cada día a ser mejores bajo la guía de Sandra Nikolai.
Afirma que la maestra no se guarda ningún secreto cuando de enseñar se trata, y es algo que agradecen, porque los ayuda a superarse.
En eso coincide Luis Reyna Peraza, quien concluye su segundo curso en el estudio y destaca la manera de enseñar que tiene la pintora, que se nota le gusta enseñar y que desmenuza cada técnica para que los alumnos aprendan a dominarla.
Así le pasó a él con el carboncillo, una técnica que le encantó y en la que descubrió una nueva forma de expresarse.
Durante estos 30 años, el Estudio de Sandra Nikolai ha presentado exposiciones colectivas en espacios como la Casa de España, el Centro Cultural de la Universidad Modelo, Bancarios y el aeropuerto de Mérida.
En solitario
Y en el caso de individuales, varios de sus alumnos han tenido exposiciones en solitario en espacios importantes como el Centro Cultural José Martí, la Posada Toledo y el Museo de la Ciudad, por citar algunos.— IRIS Margarita CEBALLOS ALVARADO
