Hoy platicaremos del “apego desorganizado”, considerado como una mezcla del “apego ansioso y “apego evitativo”.
Este tipo de apego se caracteriza por conductas comportamentales y de lenguaje contradictorias, técnicamente llamadas “conductas disonantes”, que se dan cuando un “sí en realidad significa no”; por ejemplo, decimos que “no nos pasa nada”, cuando en realidad “estamos mal”; decimos “haz lo que quieras” cuando en realidad significa “ni se te ocurra hacerlo”, entre otras frases y reacciones disonantes.
El usuario del “apego desorganizado”, posiblemente es —o fue— víctima de conductas negligentes de parte del mundo adulto durante su infancia o del ambiente actual en el que se desenvuelve: por lo que desarrolla un fenómeno emocional —llamado “autosuficiencia compulsiva”— que lo hace buscar y preferir la distancia nivel emocional.
La aparente indiferencia y despreocupación por la “distancia emocional” provocada por la misma persona suele confundirse con un “sentido de seguridad y tranquilidad personales”, cuando en realidad suele ser lo contrario, la persona se siente insegura e intranquila.
Distintos estudios han mostrado que el “apego desorganizado” provoca signos fisiológicos asociados al estrés crónico, ya que la persona experimenta altos niveles de frustración e ira, no se siente querida y, aunque pretende rechazar las relaciones, en el fondo son su mayor anhelo y necesidad.
La causa de este tipo de apego en adultos puede encontrarse en el fondo de relaciones conflictivas o frustradas, actuales, recientes o remotas sean en la distancia o en el tiempo.
¿Qué hacer cuando vives un apego desorganizado?
Psicólogo clínico, UVHM. Tutor Salud Mental y Espiritualidad para Adultos. WhatsApp: 9993-46-62-06. www.facebook.com/TutorSaludMental.
Decir que “no nos pasa nada”, cuando en realidad “estamos mal”, o “haz lo que quieras” (pero ni se te ocurra) es apego desorganizado
