Finaliza la fiesta patronal en honor al divino redentor, celebrando la misa auspiciada por el Monseñor Pedro Mena y acompañado del padre Juan Pablo Vera Novelo. A pesar de que la temperatura de este domingo no era muy favorable, feligreses se presentaron para ser bendecidos y ser parte del festejo que dio inicio el 1° de junio y concluyo este 9 de junio en la iglesia del Divino redentor ubicada en la colonia Pensiones.
Durante la homilía, el Monseñor Pedro Mena, subrayo la importancia de tener fe y que siempre habrá maldad que querrá dividir la fe. Nos harán creer que no necesitamos de Dios, que no necesitamos su luz.
“Hoy la palabra del señor nos pone el fundamento de la redención de Cristo. El mal ha querido hacer creer durante toda la historia de la humanidad, que no se necesita de Dios. El anuncio de la venida del Redentor, que vamos a ser redimidos; todo lo que está en el antiguo testamento es la preparación para la venida del redentor.
Hay división muy fuerte entre las personas y la iglesia a causa del mal, del mismo Satanás. La iglesia es continuadora de la visión, de la voluntad y como iglesia tenemos que seguir anunciando el Cristo que hubo” expresa Monseñor poniendo como ejemplo la Catedral y su altar mayor que es Cristo crucificado conocido como el Cristo de la Unidad, una forma de decir que Cristo siempre está llamándonos.
Las guerras y las persecuciones han dividido: “pero con la luz de cristo, descubriremos lo que es recto y lo podamos vivir con la ayuda del espíritu santo, porque la división no es proyecto de Dios, es proyecto del demonio, está clarísimo la palabra de Dios hoy y la redención es para todos los que creamos en Jesucristo, verdaderamente vivamos esa unidad. Vale la pena, porque en la lectura escuchamos a San Pablo diciendo que estamos nosotros aquí en este mundo de paz, porque lo que nos espera es la vida eterna y por eso tenemos que buscar y perseverar nuestra fe”.
Monseñor recuerda a los presentes que no debemos avergonzarnos de nuestra fe y que llevemos nuestros estandartes con orgullo, con las fiestas se refuerzan y enriquecen la fe en Jesucristo: “tengo una fe y no me avergüenzo, las iglesias son signo de un adelanto del reino de los cielos, porque estamos congregados como una comunidad, dar ese signo de humildad. Las fiestas enriquecen y fortalecen la fe. Porque si un reino está divido en bandos opuestos, no puede subsistir. Una familia dividida tampoco puede subsistir”.
Recordando también que esta visión evitara no echarnos la culpa entre nosotros, ya que al final habrá una unidad que no se podrá romper, porque el creador no nos abandonara: “Dios estará con ustedes hasta el fin del mundo, animo, creer que la cruz venció al demonio, venció a la muerte; seguir a Dios es vencer y nos unimos a dios desde el día de nuestro bautizo”.
Al finalizar la misa, se concluyeron las fiestas con la procesión del divino redentor, participaron 15 estandartes y varios parroquianos que amablemente le otorgaron un poco agua al monseñor Pedro y lo iban siguiendo con un paraguas para evitar un golpe de calor y así recorrieron las calles que rodeaban la iglesia entre cantos y fe, para recordar que es momento de reforzar la unión y la redención, así como lo expreso el monseñor:
“todas las fiestas que vamos celebrando en la iglesia tienen que ser manifestación de que tenemos fe y no nos avergonzamos de ella.”
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