
QUITO.— La Universidad Técnica Particular de Loja de Ecuador inauguró su primer laboratorio de parto intercultural, un espacio de mediación de las prácticas ancestrales y la aplicación de la ciencia contemporánea.
En un comunicado citado por la agencia EFE, la institución indica que, por su diversidad étnica y cultural, en Ecuador es importante reconocer las contribuciones de las comunidades indígenas en diversas áreas de desarrollo y convivencia social, particularmente en sectores relacionados con la salud.
Este ámbito se caracteriza por una conexión y respeto a la naturaleza y se destacan los alumbramientos asistidos por parteras. Éstas son reconocidas por el Ministerio de Salud Pública como claves para preservar la salud en las comunidades.
En los poblados indígenas, los alumbramientos en casa, guiados por parteras, constituyen un elemento esencial de la identidad cultural. Sin embargo, se han documentado muertes debido a emergencias obstétricas.
En respuesta a esta situación, la Universidad Técnica Particular de Loja propone un enfoque del parto que respeta la perspectiva indígena, crucial para la adaptación de las intervenciones médicas sugeridas.
A ello le sirve la experiencia obtenida en un proyecto anterior en la comunidad Saraguro, donde, por ejemplo, se suspendía una cuerda del techo para que la mujer se sujetara de ella durante el trabajo de parto, lo que facilitaba la posición vertical y, por tanto, la progresión del alumbramiento.
Además, se empleaban utensilios tradicionales, como ollas de barro, esenciales para preparar infusiones que se alinean con las creencias locales.
Estas prácticas no solo tienen un significado cultural profundo, sino que también están diseñadas para mantener las condiciones óptimas durante el parto, como la temperatura adecuada de las preparaciones herbales.
La vinculación entre la universidad y la comunidad permitió la capacitación de las parteras en el manejo de emergencias obstétricas, como cordones umbilicales enredados, hemorragias y dolores de cabeza intensos.
