PAMPLONA (EFE).— Las personas que en una fiesta temen que alguien introduzca droga en su bebida, una práctica conocida como “spiking”, tienen un aliado en la pulsera Centinela, desarrollada por una empresa española y que detecta hasta 22 tipos de drogas en cuestión de unos segundos.
El objeto, desarrollado por Grupo Aglaya Creativos, tiene dos recuadros de color rojo: Test 1 y Test 2. Cuando alguien quiere detectar drogas, solo tiene que retirar la lámina que protege las pruebas y depositar en ellas una gota del líquido.
Juan Erro, creador de la empresa junto a Abel Lafuente, Ángel Gascón y Scarlett Gualamuz, explicó que el Test 1 detecta los derivados de las aminas o drogas estimulantes y el Test 2, el GHB y, en general, las sustancias depresoras.
En unos segundos se sabe el resultado. Si en el primer recuadro aparecen aros naranja oscuro o en el segundo unos aros azules, hay alta probabilidad de que la bebida ha sido adulterada.
La pulsera, que Aglaya Creativos vende a cinco euros en su local de Pamplona, es de colores llamativos y lleva escrita en grandes letras la palabra Centinela para que ayude a disuadir la alteración de la bebida.
Además, incluye un código QR para acceder a un sistema de geolocalización, servicios de emergencia y un manual de uso del dispositivo.
Los inventores decidieron trabajar en este producto porque uno de ellos vivió un caso de “spiking”. Se pusieron manos a la obra y viajaron por Estados Unidos, Europa, Asia y Australia, y comprobaron que ya existían sistemas parecidos, pero no eran disuasorios.
Finalmente contactaron a un laboratorio de Reino Unido con el que colaboraron para desarrollar la pulsera.
En el diseño tuvieron muy presente el objetivo de que fuera bien visible para que el atacante “sepa que tú tienes una herramienta en la cual puedes detectar si te han echado algo en la bebida o no”, señaló Erro.
La pulsera ha tenido éxito. “Se están vendiendo muchas, ha tenido una repercusión a nivel mundial. Nos ha sorprendido, porque la gente sabía que este problema estaba por ahí dando vueltas”.
Y, sobre todo, les han sorprendido los comentarios: “Se ha generado una concienciación social, el nombre ‘centinela’ ahora se está asociando con la protección y la vigilancia”.
“Ha tenido mucha repercusión a nivel internacional, porque se han puesto en contacto con nosotros de toda Latinoamérica, Norteamérica, Europa… prácticamente de todos los sitios. Estamos un poco sorprendidos”.
Erro resaltó que el objetivo siempre ha sido que la pulsera tuviera un precio asequible, “para que todo el mundo se la pudiese comprar” porque el objetivo final “es generar una concienciación”.
