Hola a todos. Ya entramos en agosto y todo mes tiene una celebración, la de agosto es una muy especial.
Voy a escribir sobre una uva que es una de mis favoritas: la variedad albariño o Alvarinho. Tiene su asentamiento en España, en la zona norte, frontera con Portugal. Sus orígenes se remontan al Viejo Mundo.
No existe una teoría exacta sobre la procedencia de este tipo de uva. Algunos enólogos y expertos dicen que se trata de un tipo de uva que fue llevada en el siglo XIII desde Francia por los monjes de Cluny. Otros dicen, basándose en los estudios científicos y genéticos, que se trata de una variedad autóctona gallega cuyo origen es anterior al siglo XIII, por lo que la uva ya estaría en Galicia al llegar la orden religiosa.
La variedad de uva albariño se trata de una variedad autóctona de Galicia, concretamente de Pontevedra, que se emplea en la producción del vino blanco propio de la región, el albariño. Es un tipo de uva que también se puede encontrar en Castilla y León, Cantabria y Cataluña y en el norte de Portugal, aunque se hace uso de ella en menor medida. A diferencia de los viñedos que se pueden encontrar en La Rioja o la ribera del Duero, los de Galicia se caracterizan por estar cultivados en bancales o emparrados, es decir, están colocados en forma de escalera o en pendiente a dos metros de la tierra.
El objetivo de este tipo de cultivo es que las parras consigan la mayor cantidad de Sol posible, un factor limitante en esta zona del país que puede llegar a destruir la viña en esta región. Además, hace que no se humedezcan en exceso.
La uva albariño se encuentra en la Denominación de Origen Rías Baixas, que acoge cinco subzonas, cuatro dentro de la provincia de Pontevedra y una en La Coruña: Condado do Tea, O Rosal, Soutomaior, Valle de Salnés y Ribeira do Ulla. Todas ellas apuestan por las variedades autóctonas de cada zona, haciendo mayor hincapié en el cultivo del albariño, del que se obtiene un 96% de la producción total.
Estas áreas son una zona privilegiada para el cultivo de la vid por su clima, su orografía, su suelo y sus variedades de uva autóctonas. Se trata de una DO integrada en la gran región atlántica, de ahí que sus vinos tengan un marcado sabor a mar.
Los productos amparados bajo esta Denominación de Origen cuentan con un sello de calidad que los convierte en productos únicos. Esto es así porque cada uno de esos sellos garantiza que el producto ha superado rigurosos controles antes de salir al mercado, además de contener un holograma que les hace infalsificables.
La variedad de esta noble uva tiene una brotación temprana, la cepa se caracteriza por tener un ciclo vegetativo corto, con una maduración temprana, lo que la hace ideal para zonas con clima fresco y húmedo.
Las uvas de albariño tienen una piel gruesa y resistente, lo que las protege de las enfermedades fúngicas comunes en esta zona. Lo que hace que no sea fácil encontrar albariños ecológicos y que sea común el uso intenso de pesticidas sistémicos en su cultivo, particularmente en las zonas más cercanas a la costa.
Un elemento diferenciador de la uva albariño es que es superversátil para la comida de mar y se le puede aprovechar en la Península con pescado frito, ceviche o camarones el fin de semana.
