• La zona arqueológica de Ek Balam, en el oriente yucateco. En el próximo asueto o durante las vacaciones de invierno una opción para un paseo familiar son las antiguas urbes mayas

Las vacaciones de diciembre, puentes y fines de semana son una buena ocasión para conocer algunas de las antiguas ciudades mayas, cuyos vestigios se conservan en Yucatán.

Chichén Itzá, Uxmal, Xcambó y Dzibilchaltún son cuatro de las principales zonas arqueológicas que se pueden visitar saliendo desde la capital yucateca, aunque también hay otros sitios que ofrecen la posibilidad de acercarse a la historia y arquitectura maya.

Los recorridos pueden realizarse en cualquier época del año, ya sea en una excursión de unas horas o dedicando buena parte del día. Sin embargo, antes de salir es importante revisar los horarios, las tarifas de acceso y las opciones de transporte para organizar el viaje.

Una de las visitas más conocidas es Chichén Itzá, ubicada a 115 kilómetros de Mérida, en el municipio de Tinum. Para llegar en automóvil se debe tomar la carretera federal 180 en dirección a Cancún y seguir hasta Pisté, donde se encuentra la desviación hacia la zona arqueológica. El trayecto es de unas dos horas.

También se puede viajar en autobús desde una terminal de Mérida, con servicio hacia Chichén Itzá. El recorrido dura alrededor de dos horas, aunque es recomendable consultar las salidas y los precios para la fecha elegida.

El sitio abre todos los días de 8 de la mañana a 4 de la tarde, con último acceso a las 3. La entrada para visitantes nacionales es de $310, que corresponden a $105 de cuota federal y $205 estatales. Para los visitantes extranjeros el precio total es de $697.

Los domingos la entrada es gratuita para visitantes nacionales y extranjeros que residan en México, siempre que acrediten su condición. Asimismo, los habitantes de los 106 municipios yucatecos están exentos del pago cualquier día de la semana, siempre que presenten una identificación oficial vigente que compruebe su domicilio.

Otra alternativa es Uxmal, al sur de Mérida y a aproximadamente una hora y media en automóvil. Para llegar se debe tomar la carretera federal 261 rumbo a Santa Elena. Entre sus construcciones más representativas están la Pirámide del Adivino, el Cuadrángulo de las Monjas y El Palomar.

La zona arqueológica recibe visitantes de lunes a domingo, de 8 de la mañana a 4 de la tarde, con último acceso a las 3. El precio de entrada para visitantes nacionales es de $105, al que se suma una tarifa estatal de $157, mientras que para los extranjeros este cobro adicional es de $461. Ambos pagos se realizan en la taquilla del sitio y están sujetos a las disposiciones vigentes del gobierno estatal.

Dzibilchaltún

Para quienes buscan un recorrido más cercano a la ciudad, Dzibilchaltún se encuentra al norte de Mérida, a unos 12 o 15 kilómetros. Su principal atractivo es el Templo de las Siete Muñecas, aunque también conserva plazas, estelas y otros vestigios de la antigua urbe.

En automóvil se puede llegar por la carretera federal 261, en dirección a Progreso, y tomar la desviación hacia Chablekal y Conkal hasta llegar al acceso del sitio. La zona arqueológica abre todos los días, de 8 de la mañana a 5 de la tarde. El precio para visitantes nacionales es de $227, correspondiente a la tarifa federal de $100 y la estatal de $127, mientras que para extranjeros el total es de $361, al sumar los $100 federales y los $261 estatales.

Los adultos mayores de 60 años, menores de 13, jubilados, pensionados, personas con discapacidad y profesores están exentos de ambas tarifas. Los estudiantes en activo también están exentos del pago federal. Asimismo, los domingos la tarifa federal es gratuita para todos los mexicanos y residentes en el país.

En la costa

Hacia la costa norte se encuentra Xcambó, cerca de Telchac Puerto y a unos 40 kilómetros de Mérida. Este asentamiento tuvo importancia como puerto comercial durante el período Clásico Temprano y estuvo relacionado con el aprovechamiento de las salinas y los productos del mar.

Para llegar en automóvil se debe tomar la carretera hacia Progreso y continuar por la vía costera en dirección a Telchac, hasta la desviación hacia Dzemul. Desde esa carretera hay un camino de aproximadamente 800 metros que conduce al sitio.

El horario de visita es de lunes a domingo, de 8 a 17 horas, con último acceso a las 4 p.m. La entrada vale $105 para nacionales y $210 para extranjeros. Los domingos es gratuita a mexicanos.

Además de estas cuatro zonas arqueológicas, Yucatán cuenta con otros sitios que también pueden incluirse en un recorrido. En el oriente del estado se encuentra Ek Balam, donde destacan sus murallas y la Acrópolis, con una entrada decorada con figuras de grandes colmillos.

En Acanceh sobresalen la Pirámide y el Palacio de los Estucos, cuyo friso conserva figuras ornamentales; en Aké llaman la atención Las Pilastras, un edificio con columnas de piedra. Izamal también conserva vestigios de su pasado prehispánico, entre ellos la pirámide Kinich Kakmó.

Hacia el sur, Oxkintok resguarda antiguos conjuntos arquitectónicos. También están las zonas de la Ruta Puuc, como Kabah, conocida por el Palacio de los Mascarones (Codz Poop); Sayil, donde destaca su Gran Palacio; Labná, con su famoso arco, y Xlapak, que conserva edificios con detalles ornamentales de piedra.

Para disfrutar de cualquiera de estas visitas es recomendable llevar ropa fresca y ligera, de preferencia de colores claros, así como calzado cómodo para caminar por los senderos y espacios abiertos. También conviene llevar gorra o sombrero, lentes de sol, protector solar y repelente de mosquitos.

Una mochila pequeña puede ser útil para transportar agua y los artículos necesarios durante el recorrido. Antes de salir, se recomienda consultar las condiciones de acceso de cada sitio, así como los horarios y las tarifas vigentes, para evitar contratiempos durante el paseo.