Así como el arte abstracto puro no es dogmático, tampoco es decorativo. (Piet Mondrian).
Platicando con un buen amigo y extraordinario artista, Emilio Salazar Touché, hablamos de cómo nuestra sociedad no ha podido después de casi un siglo de su surgimiento, poder entender la abstracción en la pintura; para tal caso comenzaré por decir que se entiende por pintura a un conjunto de mezclas liquidas aplicadas sobre una extensión o superficie(del latín pigmenta, tinteo pigmento).
La pintura es una manifestación artística de carácter visual que se sirve de un conjunto de técnicas y materiales para plasmar sobre una superficie determinada una composición gráfica con ciertos valores estéticos, como pueden ser: la representación de formas, los colores, las texturas, la armonía, el equilibrio, la perspectiva, la luz y el movimiento, etc.
El concepto de obra de arte ha cambiado totalmente a lo largo del siglo XX y en lo que va del XXI; lo que antes se asociaba con belleza ha sido sustituido por una serie de ideas que en muchos casos requieren la participación del espectador como sujeto activo; así como el cambio de soporte o la eliminación de las superficies tradicionales (la tela, la madera, la lámina, etc.), así como las formas cuadrangulares, que son una de las características más conocidas de una obra de arte o pintura; por otra parte, la presencia de nuevos conceptos o la posibilidad de realizar obras figurativas o abstractas dentro del arte actual bajo las nuevas corrientes con denominaciones de “neo” en lo que se conoce también como campos expandidos.
En el caso de la abstracción (del latín abstractio, separación o alejamiento de) podemos entenderlo como aquellas expresiones artísticas basadas en elementos con un lenguaje autosuficiente e independiente de la reproducción de objetos reconocibles, es decir, prescinden de representaciones figurativas, ya que exploran la esencia pura de formas, colores y líneas para transmitir emociones y conceptos o simplificando o descomponiéndolos elementos formales o modificándolos hasta que desaparezca su correspondencia real. Es así como la abstracción podemos dividirla en dos grandes grupos: la lírica o informal o la geométrica, de las que decantan una diversas expresivas.
Tal vez esa falta de comprensión de las manifestaciones, abstractas se debe a un arraigado historicismo, apegado al realismo o al naturalismo pictórico, que es un fuerte precedente en nuestra educación visual, sin entender que, el goce estético no está resguardado en la forma de las imágenes, es decir , lo semántico (significado), sino en lo espiritual, ya que la obra constituye un acontecimiento experiencial y no el entendimiento o reconocimiento de una imagen, y que esta inmersión surge de como respuesta a la obra de arte por sí misma, de lo emocional, es decir, de la valoración simbólica del objeto artístico, mismo que encierra aspectos tanto elementos cognitivos (conocimiento) como imaginativos.
Sin embargo es importante destacar que el panorama artístico ha experimentado una evolución significativa y acelerada durante del siglo XXI, en la cual resalta por las numerosas obras artísticas que mezclan lo mejor de la estética con el uso de la pintura como herramienta de expresión, temas de interés y las diferentes corrientes artísticas contemporáneas, que van de lo figurativo a lo abstracto, de lo objetual a lo inmatérico; pero que, a pesar de la aparición de nuevas tecnologías y herramientas digitales, las técnicas tradicionales como la pintura, siguen teniendo un lugar destacado en la escena contemporánea.
Por otra parte, si bien los medios masivos de difusión digitales, es decir páginas o plataformas de comunicación en línea (Facebook, YouTube, X, Instagram, Tik Tok, etc.) difunden información artística, y pueden ser una herramienta necesaria, no quiere decir que sean instrumentos de validación artística, ya existe el también llamado “circo mediático” (metáfora coloquial) que describe un evento noticioso para el cual el nivel de cobertura puede ser excesivo, instantáneo desproporcionado, sensacionalista o ilusoria, y no garantiza la trascendencia artística, ni tampoco la percepción del objeto creativo por parte del espectador sea figurativo o abstracto.
Curador
