Eduardo Sacheri en su reciente visita a Bolivia para participar en la Feria Internacional del Libro de La Paz, en la que habló de literatura y cine
Eduardo Sacheri en su reciente visita a Bolivia para participar en la Feria Internacional del Libro de La Paz, en la que habló de literatura y cine

LA PAZ (EFE).— La adaptación de la literatura al cine supone “un aprendizaje de humildad” y un trabajo en equipo al que los literatos no están acostumbrados, admite Eduardo Sacheri, autor de “La pregunta de sus ojos”, que inspiró la película “El secreto de sus ojos”, ganadora del Óscar.

Sacheri (Buenos Aires, 1967) fue uno de los principales invitados de la más reciente Feria Internacional del Libro de La Paz, en el marco de la cual su agenda incluyó hablar de adaptaciones literarias al cine.

Hasta ahora, tres novelas de Sacheri se han llevado a la gran pantalla: “La pregunta de sus ojos”, por Juan José Campanella; “Papeles en el viento”, Juan Taratuto, y “La noche de la usina”, Sebastián Borensztein. Los tres directores “muy gentilmente” le invitaron a escribir en conjunto los guiones.

A su juicio, hacer eso facilita el trabajo, porque el autor “tiene la posibilidad de insistir en ciertos acentos” y “esencias que considera muy importantes”, pero a la vez “lo vuelve más complejo, porque obliga al autor a negociar, convencer, renunciar, debatir, buscar nuevas alternativas que no son prácticas literarias habituales”.

“En los libros, el autor es amo y señor, el autor toma las decisiones. Por eso es todo un aprendizaje de humildad y de trabajo en equipo al que los literatos no estamos acostumbrados”, confiesa.

Para Sacheri, “es muy difícil definir” lo que supone que una obra esté “bien adaptada” al cine, porque “en general lo que uno constata más fácilmente es el fracaso, la desilusión”.

“Uno ha leído un libro, le ha gustado, le ha entusiasmado, lo ha conmovido. Luego ve la película y se desilusiona. Ése es un tránsito frecuente”, afirma.

También considera que la mayor dificultad está en “encontrar la esencia de los personajes” más que de la historia, porque “es más decepcionante” para el lector que ve una película sobre un libro “sentir que han cambiado las personas a que han cambiado los hechos”.

“Creo que en ese respeto por la índole de los personajes está tal vez una clave de un feliz encuentro entre literatura y cine”.

Mientras la lectura es una experiencia “íntima y personal” en la que el lector “pone casi todo”, la película “es un maravilloso objeto artístico, pero mucho más estructurado”, lo que hace que algunos lectores no puedan escapar de la “frustración inevitable” de los cambios en la adaptación.

Sobre la versión estadounidense de “El secreto de sus ojos”, Sacheri asegura que le gustó “mucho desde lo actoral”, pues Julia Roberts y Nicole Kidman hicieron “un trabajo estupendo”.

“Pero argumentalmente me da la sensación de que perdió matices, la adaptación se convirtió en un policial más, despojado de amor, despojado de humor”, opina.

“Tal vez los latinoamericanos estamos más acostumbrados a la mezcla, a las contradicciones, no solo en nuestra realidad, sino en las ficciones que inventamos”.

El ganador del Premio Alfaguara de Novela 2016 indica que cuando se declaró la pandemia de Covid-19 pensó que “iba a ser un golpe muy duro para los hábitos lectores de las personas”, si bien el encierro generó “un regreso interesante del público lector a la lectura”.

La situación actual de la literatura latinoamericana “inevitablemente” está relacionada con el “complicado” momento económico que vive toda la región.

“Las condiciones de producción son muy diversas, se produce mucho en literatura, pero estamos en una etapa difícil de que eso que se produce se convierta en lectura”, manifiesta.

Tiempos violentos

Su novela más reciente, “Nosotros dos en la tormenta” (2023), está anclada en la Argentina de la década de 1970 antes de la dictadura militar, “cuando algunas organizaciones guerrilleras de jóvenes de clases medias” y “educadas optan por la violencia revolucionaria” para lograr objetivos políticos.

“Es un tema que atraviesa toda nuestra América Latina, en algunos países todavía hoy, y creo que esta gran cuestión de cómo dirimir nuestras diferencias, si a partir de métodos institucionales y pacíficos o métodos violentos, es un dilema que marca toda nuestra historia”, apunta.

Aunque, aclara, “por fortuna” en las últimas décadas Hispanoamérica se ha decantado mucho más por los procedimientos pacíficos”.

Escritor Filey

Eduardo Sacheri fue uno de los invitados a la Feria de la Lectura Yucatán de 2017.

Literatura y cine

En esa ocasión, el autor le dijo al Diario que en un libro el lector “se vincula con un único recurso que es la palabra escrita, pero es un recurso de una multiplicidad y una versatilidad enormes. Mientras que en una película se topa con imágenes, voces, movimiento, sonido, música. Más que historias de un tipo u otro son experiencias estéticas diferentes, ambas muy valiosas”.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán