
NUEVA YORK (HealthDay News).— La Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos anunció que hará una revisión independiente sobre cualquier efecto posible de los metales tóxicos encontrados en los tampones.
El anuncio se da después de la publicación de un estudio que encontró rastros de plomo y otros metales en 30 tampones de 14 marcas a la venta en las principales tiendas minoristas y en línea en Estados Unidos, el Reino Unido y Grecia.
El trabajo fue realizado por un equipo de la Universidad de California en Berkeley y publicado en “Environmental International”.
“La FDA está al tanto de las preocupaciones sobre la seguridad de los tampones después de que un estudio de 2024 encontrara metales en los tampones durante las pruebas de laboratorio”, dijo la agencia en su anuncio.
La FDA enfatizó que los tampones se prueban para determinar su seguridad y efectividad antes de llegar a las tiendas, pero agregó que su revisión de los datos existentes y su propio estudio de laboratorio deberían aclarar las preguntas planteadas.
Plantean interrogantes
“Aunque el estudio encontró metales en algunos tampones, no evaluó si los metales se liberan cuando se usan”, anotó la FDA. “Tampoco analizó la liberación de metales, su absorción en el revestimiento vaginal y su entrada en el torrente sanguíneo durante el uso”.
“El estudio de laboratorio de la FDA medirá la cantidad de metales que salen de los tampones en condiciones que se asemejan más al uso normal”, añadió la agencia en el comunicado. “Estas iniciativas permitirán a la FDA completar una evaluación de riesgos de los metales contenidos en los tampones, basada en el peor de los casos de exposición a metales”.
El estudio de UC Berkeley fue dirigido por Jenni Shearston, becaria postdoctoral de la Facultad de Salud Pública. Su equipo buscó concentraciones de arsénico, bario, calcio, cadmio, cobalto, cromo, cobre, hierro, manganeso, mercurio, níquel, plomo, selenio, estroncio, vanadio y zinc en los tampones de venta comercial.
Se encontraron varios metales en los productos y en uno de ellos se detectaron los 16 metales.
Los tampones orgánicos tenían menos plomo y más arsénico que los no orgánicos. El estudio también encontró que los productos vendidos en Estados Unidos tenían concentraciones más altas de plomo que los comercializados en Europa.
“Nuestros hallazgos apuntan hacia la necesidad de regulaciones que exijan las pruebas de los metales en los tampones por parte de los fabricantes”, escribieron los investigadores.
Los tampones están hechos con algodón, rayón o una combinación de ambos. Los investigadores dijeron que los metales podrían haber venido del suelo a través de las plantas utilizadas para hacer los productos. La presencia de metales también podría estar relacionada con los productos químicos utilizados en los tampones como antimicrobianos o para controlar el olor.
