LOS ÁNGELES (AP).—El legado musical de armonía y paz de Bob Marley sale a la carretera con sus hijos y dan vida al mensaje eterno de su difunto padre en una gira por varias ciudades.
Los zapatos del gigante del regué los ocupan sus cinco hijos, Ziggy, Stephen, Julian, Ky-Mani y Damian, durante la gira “Marley Brothers: The Legacy”.
Es la primera vez que los hermanos se presentan juntos en una gira en dos décadas.
Hijos de Bob Marley honran su legado
Los hijos de Marley honran su trabajo con 30 de las canciones de su padre, incluidos éxitos como “No Woman, No Cry”, “Could You Be Loved”, “Is This Love” y “Three Little Birds”. La gira de 22 fechas comenzó en Vancouver y concluirá en octubre en Miami.
“Esto fue muy importante”, dijo Ziggy acompañado por sus hermanos Stephen y Julian a su lado después de un ensayo en Los Ángeles.
El galardonado con varios premios Grammy dijo que era importante para ellos encontrar tiempo en sus agendas y rendir homenaje a su padre, quien cumpliría 80 años en febrero de 2025.
“Cuando surja la oportunidad, podemos reunirnos, apreciarla y apreciarlo”, continuó. “Esa es la gran parte de esto: poder hacer esto juntos. El tiempo avanza”.
Los Marley Brothers tienen sus propios sonidos regué, pero encontraron la manera de mezclarlo todo. Han actuado juntos desde la infancia y tuvieron una actuación de Red Rocks en Colorado el año pasado. Dos o tres han subido al escenario en otros espectáculos, como cuando Damian y Stephen actuaron en el Hollywood Bowl el mes pasado.
Julián dijo que años de colaboración han fomentado una profunda sinergia musical entre sus hermanos, una extensión natural de su linaje compartido.
“Su mensaje va más allá de las barreras. Rompe barreras”, dijo Julián. “No importa a qué país vayas, la gente necesita el mismo mensaje. Por eso esto es tan eterno. Sin fin. Esa es la razón por la que estamos aquí y hacemos esta misión”.
Marley surgió de Trench Town, en Kingston, Jamaica, para alcanzar el estatus de superestrella en la década de 1970 con éxitos como “Get Up, Stand Up” y “I Shot the Sheriff”.
Sus letras, que promueven la justicia social y la unidad africana, lo convirtieron en un ícono mundial antes de morir de cáncer en 1981 a los 36 años.
