En los festejos patronales de Nuestra Señora del Rosario, el obispo auxiliar monseñor Pedro Mena Díaz encomendó a la Madre de Jesús y a Dios a los matrimonios, las familias y a los que están viviendo momentos difíciles.
El prelado presidió anoche la misa en honor a Nuestra Señora del Rosario en la rectoría de la colonia Esperanza, como parte del programa de las celebraciones en honor de la Madre de Dios.
Ante numerosas personas que abarrotaron el templo, el prelado reflexionó sobre el sacramento del matrimonio y la familia en la homilía.
“Hemos escuchado unos textos que verdaderamente iluminan lo que es fundamental en la vida de todos nosotros que creemos en el Creador, quien también creó el matrimonio”.
También habló de la tentación del demonio: “Metió su cuchara en el hombre y en la mujer para decirles que ellos podían ser como Dios, que no necesitarían de Él al comer de ese árbol”.
Esa acción “endureció el corazón, lo hizo soberbio”, dijo el obispo. “Después de esta tentación en la que cayeron Adán y Eva empezó lo que hasta nuestros días seguimos viviendo: los problemas entre familias ocurren por la dureza del corazón”.
El prelado también habló de la importancia de la maternidad, que sería fundamental para que llegase el Salvador. “El hijo es Jesús y la madre es María”.
En este honor de dar vida al Salvador, la Virgen tuvo como acompañante a san José, quien como hombre justo fue elegido para ser el padre adoptivo de Jesús.
Remarcó la importancia de la familia y del matrimonio e invitó a los jóvenes a pensar en este sacramento.
Monseñor Pedro Mena ofreció la Eucaristía por los sacerdotes que celebrarán el aniversario de su ordenación en la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, entre los que se cuenta él, quien recibió el ministerio hace 38 años.
La Virgen del Rosario es patrona del Seminario Conciliar de Yucatán.
“Nos ponemos bajo la protección de la Santísima Virgen María y de San Ildefonso para seguir pidiendo por nuestra Iglesia de Yucatán, por nuestro Seminario, por las vocaciones sacerdotales”, dijo a la feligresía. “Nos hacen falta jóvenes que respondan al llamado que el Señor les hace”.
El obispo celebró con el diácono permanente Freddy Jiménez Pérez.
Después de la misa hubo una verbena. La solemnidad de Nuestra Señora del Rosario es mañana lunes 7.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
