Ayer por la mañana, la comunidad de la rectoría de Nuestra Señora de Líbano fue testigo de la solemne ceremonia de dedicación de su nuevo altar, que encabezó el Arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega.
Acompañaron a monseñor los sacerdotes Juan Pablo Moo Garrido, Luis Rebolledo Alcocer, Ricardo Atoche Enseñat, José David González Vadillo, Joaquín Vázquez Ávila, Antonio Escalante Pantoja, Ricardo Ordóñez y Emir Pérez Cabrera.
Durante la ceremonia eucarística, el arzobispo bendijo la pila bautismal, el crucifijo, la nueva imagen de San Chárbel, el ambón, el libro evangélico y la nuevas adecuaciones del templo.
Ante cada uno de estos actos los asistentes prestaron mucha atención, respeto y devoción.
Renovación
Monseñor Rodríguez Vega depositó a los pies del altar la “urna del tiempo” que contenía la reliquia “ex ossibus” (hueso) de San José Sánchez del Río, el acta conmemorativa de la ceremonia, billetes y monedas actuales, páginas de periódicos locales, entre ellos Diario de Yucatán con fecha del domingo 6 de octubre.
En su homilía, el arzobispo mencionó la importancia de unirse a las jornadas por La Paz que el Papa Francisco solicita para hoy lunes, que consiste en oración, ayuno y el rezo del Santo Rosario, que se ofrecerán en todos los rincones del mundo.
El arzobispo insistió en que será un día especial para pedir por la paz y el cese a la guerra e inestabilidad en medio oriente y entre Rusia y Ucrania.
También habló de la inseguridad de México: “Ojalá que vengan las personas por gusto a Yucatán y no por pánico de la violencia que viven en sus lugares de origen, como los hermanos de Venezuela”.
“Queremos la paz en todo el mundo, pero también en la vida matrimonial y familiar”, agregó monseñor.
Insistió en que se debe combatir el individualismo que tanto afecta a los seres humanos e invitó a amar al prójimo sin importar ninguna condición, ya que todos son iguales para Dios
Una parte del rito fue la unción crismal del altar y de las cruces de la iglesia, todo ello previo a la vestidura del altar por miembros de la comunidad.
José Chapur agradeció en nombre de la comunidad de Nuestra Señora de Líbano la presencia del arzobispo y de los demás sacerdotes y del artista de arte sacro Agustín Parra, quien realizó la figura de San Chárbel y del Cristo que se colocó en el altar.
Y agradeció las aportaciones económicas de los fieles para las mejoras de la iglesia y el apoyo de las madres Misioneras de Cristo.
En su oportunidad publicamos que Agustín Parra fue el encargado de realizar una imagen de Cristo en la cruz y otra de San Chárbel.
Parra viajó a Mérida para entregar las piezas y supervisar la instalación del Cristo, que tuvo daño en un dedo de la mano, que el artista procedió a subsanar.—Darinka Ruiz Marimoto
De un vistazo
Imagen contrastante
La rectoría de Nuestra Señora de Líbano, se destaca por su estilo arquitectónico moderno, que contrasta con la arquitectura colonial de Mérida.
Evento especial
Esta dedicación del templo y del nuevo altar se realizó debido a los trabajos de remodelación, que ya eran necesarios.



