WASHINGTON (EFE).— Los ganadores del Premio Nobel de Medicina —también llamado de Fisiología—, los estadounidenses Victor Ambros y Gary Ruvkun, se mostraron ayer exultantes por el galardón, que es una muestra de lo desconocida que es la biología y de lo importante de seguir adentrándose en un territorio inesperado.
“Creo que lo inesperado de la biología es probablemente el principio más importante que la gente debe apreciar”, declaró en una rueda de prensa Ambros, galardonado junto con Ruvkun por descubrir el micro-ARN, una nueva clase de moléculas diminutas que constituyen un mecanismo esencial para controlar los genes.
El hallazgo reveló un principio completamente nuevo de regulación genética, clave para el desarrollo y funcionamiento de organismos pluricelulares, incluidos los humanos, cuyo genoma codifica más de mil micro-ARN, señaló en su fallo la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska de Estocolmo.
Esto, señaló Ambros, tiene implicación directa en la Medicina, ya que “cuanto más entendamos los sistemas vivos, mejor podremos entender qué está mal cuando estos sistemas fallan en el contexto de una enfermedad”.
En la rueda de prensa efectuada en la Universidad de Massachusetts, en la que trabaja, Ambros afirmó que “el mensaje que espero transmitir a cualquiera que esté escuchando es que este tipo de estudios (…) son fundamentales para avanzar en la comprensión de la biología”, un “territorio inesperado”.
“Los procesos que llevan a los seres vivos al estado en el que los conocemos hoy en día son poco comprendidos, y los procesos subyacentes en nuestras células y los procesos que gestionan y coordinan la acción de un organismo siguen siendo profundamente misteriosos”.
Así, aunque parezca que “sabemos mucho”, es “una ilusión de la que debemos deshacernos conscientemente y dejarnos expuestos a las sorpresas”.
Ambros hizo un elogio del financiamiento público en investigación. “Ésta es una gran universidad estatal y me gustaría que todos los que viven en este estado supieran cómo pueden asumir con orgullo la responsabilidad de lo que sucede aquí”, apuntó.
En otra rueda de prensa, ésta en la Harvard Medical School, Gary Ruvkun insistió en lo importante del factor sorpresa. “Las sorpresas son las que te mantienen joven en la ciencia, así que me sorprendo constantemente y mi ignorancia es una bendición”, manifestó.
Admitió que ha obtenido varios premios en su carrera, pero que “el Nobel es una categoría aparte en cuanto a la atención que recibe”.
“He recibido 10 premios diferentes en los últimos 20 años, pero nunca ha habido una conferencia de prensa como ésta, ni cámaras de televisión, ni nada parecido”, explicó.
Su estudio
En su época de estudiantes de doctorado, a finales de la década de 1980, Ambros y Ruvkun empezaron a estudiar un gusano nematodo de un milímetro de longitud llamado C. elegans, que posee muchos de los tipos de células especializados que tienen animales más complejos.
Su interés estaba sobre todo en los genes que controlan la activación de diferentes programas genéticos para que las células se desarrollen en el momento correcto, y los investigadores se enfocaron en dos cepas mutantes de gusanos (lin-4 y lin-14).
Ambros descubrió posteriormente que el gen lin-4 producía una molécula de ARN inusualmente pequeña a la que le faltaba un código para producir proteínas y que ésta era la responsable de inhibir el lin-14.
Paralelamente, Ruvkun probó que no era la producción de ARNm del lin-14 la que era inhibida por el lin-4, sino que la regulación ocurría más tarde, cuando cesa la producción proteica.
Ambos compararon sus hallazgos y realizaron más experimentos que les permitieron revelar un nuevo nivel de regulación de los genes. Publicaron sus descubrimientos en 1993.
Ese mecanismo inusual fue considerado al principio irrelevante para los humanos, hasta que el grupo investigador de Ruvkun publicó en 2000 otro micro-ARN codificado por el gen lin-7, presente en todo el reino animal, lo que abrió el camino al descubrimiento posterior de cientos de micro-ARN distintos y una nueva dimensión de la regulación de los genes.
Ambros (Hanover, Estados Unidos, 1953) se licenció en Biología en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), donde luego se doctoró, y ejerce en la actualidad como docente en la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts.
Ruvkun (Berkeley, 1952) hizo estudios de Biología en Harvard, que amplió luego en el MIT e imparte actualmente Genética en la Escuela de Medicina de Harvard.
De un vistazo
Docentes
Victor Ambros (Hanover, Estados Unidos, 1953) se graduó de Biología en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), donde luego se doctoró, y ejerce en la actualidad como profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts. Tiene 71 años.
Genetista
Gary Ruvkun (Berkeley, 1952) hizo estudios de Biología en Harvard, que amplió en el MIT e imparte actualmente Genética en la Escuela de Medicina de Harvard. Tine 72 años.
