La enfermedad renal crónica (ERC) es muy común en el país, pues se calcula que hasta el 10% de la población tiene algún grado de este padecimiento, que en los adultos se asocia principalmente a otras comorbilidades, como la diabetes, la hipertensión, el sobrepeso y la obesidad.
El padecimiento es silencioso, pues cuando aparecen los síntomas es porque la función renal ya ha disminuido de manera considerable, alerta el doctor Armando Jezael Martínez Rueda, nefrólogo de Baxter, quien indica que la ERC es muy común entre los mexicanos, pues hasta un 10% de la población en general tiene algún grado de la enfermedad, cuyos estadíos van de 1 a 5.
Explica que este padecimiento puede impactar a cualquier edad, pero es más frecuente en adultos que en niños, esto sucede porque los adultos tienen comorbilidades que se asocian al desarrollo de factores de riesgo, como son la diabetes, la hipertensión, el sobrepeso y la obesidad. Puntualiza que, sobre todo, es más frecuente en pacientes con diabetes.
En el caso de los niños, un factor de riesgo pueden ser malformaciones que tuvieron en su desarrollo y crecimiento, la falla de flujo uretral o tener otras enfermedades agudas.
Se sabe que las personas que viven en climas más calurosos desarrollan niveles de deshidratación, lo cual puede afectar al riñón, por lo que la población de la Península tiene más riesgo debido a esto, aunado a las condiciones del agua que generan piedras en riñones.
Sin embargo, en términos generales, no son tan diferentes los índices de la enfermedad, ya que la causa principal del mal renal crónico es la diabetes. La dieta es un factor importante para desarrollar diabetes, de manera que está estrechamente relacionada con el riesgo de padecer ERC.
Resalta que las enfermedades crónicas van de la mano con los malos hábitos alimenticios, así sucede con la diabetes por el alto consumo de azúcares, y con la hipertensión por el consumo excesivo de sodio.
Pocos síntomas
En cuanto a los síntomas de la enfermedad renal crónica, el especialista en nefrología recuerda que es un padecimiento silencioso, ya que el órgano emite poca sintomatología, y cuando ésta se presenta es porque la función renal ha disminuido a un punto considerable, es decir, ya hay una pérdida de funcionamiento y acumulación de toxinas y líquido.
Es entonces cuando se puede presentar hinchazón en los pies, cara, edema en general, disminuye el volumen urinario, hay pérdida del apetito, náuseas, vómito, comezón, entre otros.
La enfermedad puede sospecharse cuando el médico al mandar estudios de laboratorio encuentra alteraciones en la orina, en los niveles de sangre hay fósforo y otras sustancias que se elevan al no funcionar bien el riñón, lo que hace que el médico mande al paciente estudios de extensión para evaluar el grado de deficiencia, y referirlo al especialista para que reciba una terapia farmacológica específica.
Explica que el tratamiento puede ser farmacológico al inicio, pero si la enfermedad progresa se requiere de otras terapias. Señala que cuando los pacientes no se atienden de manera pronta pueden tener una pérdida rápida de la función renal, y requerirán de diálisis peritoneal, hemodiálisis o trasplante renal.
Detalla que la diálisis peritoneal es conocida y se puede hacer en casa, actualmente se tiene una máquina automatizada que facilita este proceso, y la tecnología permite a los médicos ver los casos a distancia, y la terapia en el paciente en tiempo real, por lo que pueden mandar cambios en el momento si lo consideran necesario.
Sobre la hemodiálisis, explica que se realiza en los hospitales y se han desarrollado nuevas tecnologías. Por ejemplo, los insumos que se usan son mejores, los filtros actuales logran eliminar las sustancias que se van acumulando en el cuerpo debido a la falla renal.
Y es que la función de los riñones es eliminar las toxinas y el agua, regular el potasio, fósforo, bicarbonato y la hormona en que se producen los glóbulos rojos. Con las nuevas tecnologías no solo se busca eliminar toxinas, sino también que el paciente recupere funciones.
Destaca que en los últimos años ha habido cada vez más avances en estas dos tecnologías, la diálisis peritoneal y la hemodiálisis.
En cuanto a los cuidados que se deben tener, indica que las personas con diabetes deben seguir normas ya establecidas por la Asociación Estadounidense de Diabetes, como parte de las cuales deben acudir a revisión de los riñones y vista, entre otros órganos y funciones.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
De un vistazo
Prevención
Es importante acudir a revisión médica cada seis meses o máximo cada año para vigilar los riñones. La población en general debe realizarse estudios de laboratorio anualmente, y acudir a una consulta de valoración global, en la que el médico determine si hay sospecha o no de enfermedad renal. El diagnóstico y atención temprana brindan más oportunidades para una mejor calidad de vida.
