En un ambiente de fiesta, entre cantos y voladores, se realizó la bajada de la imagen de la Virgen de Guadalupe en el santuario de San Cristóbal, para dar por iniciadas las festividades en honor a esta advocación de María.
Monseñor Pedro Mena Díaz ofició la misa de la bajada de la imagen, ante decenas de feligreses que llenaron el templo.
No había un sólo asiento vacío y muchas personas escucharon de pie la Eucaristía.
El gremio de Mestizos y Jaraneros fue el que entró ayer domingo, a las dos de la tarde, para la misa de la Bajada, lo que le dio mayor realce al evento.
Los integrantes del gremio, que eran numerosos, vistieron con el traje regional y portaron coloridos estandartes.
Los voladores resonaron mientras el gremio se iba acercando a la iglesia.
Uno de los cantos más populares a la Virgen, “La Guadalupana”, se escuchó entonar a los fieles que colmaron la iglesia, mientras los integrantes del gremio iban entrando.
Monseñor Pedro Mena, acompañando del presbítero Gilberto Pérez Ceh, párroco de San Cristóbal, y los padres Bernabé Colli y Fernando Valdez, entraron a la iglesia junto con el gremio.
“Viva Cristo Rey, viva la Virgen de Guadalupe, viva San Cristóbal, viva la Iglesia”, aclamó monseñor Pedro Mena Díaz, y los presentes contestaron cada aclamación con un “viva” y fuertes aplausos.
Antes de iniciar la misa, el presbítero Gilberto Pérez compartió que el gremio de la Bajada tiene 19 años y está integrado por mestizos y jaraneros de diferentes municipios y colonias de Mérida, como Acanceh, Caucel, Hunucmá, Izamal, Kinchil, Komchén, Cuzamá, Santa María, Sisal, Ucú, Chuburná, Polígono, Xoclán, Kanasín, Ticul, Dzoyaxché, Castilla Cámara, Tetiz y Valladolid, entre otros.
A todos ellos les dio la bienvenida a la fiesta de la Santísima Virgen.
Aprender a mirar
Durante la homilía, el obispo Pedro Mena expresó que todos estén bajo la mirada de Dios, Jesucristo y la Santísima Virgen María, quien aprendió a mirar como su hijo, como lo presentó el Evangelio de San Marcos, que se leyó ayer.
Dijo que aprendió esa mirada profunda que tenía Jesús, y que tiene la intención de mirar de manera profunda a las personas.
Manifestó que Jesús contempló a algunos que no habían aprendido, aquellos que deben estudiar las escrituras, los escribas. Y quienes a pesar de haber escrito los salmos, y ser profetas, no habían aprendido las enseñanzas de Cristo.
“No han aprendido de la Palabra del Señor, siguen pensando en ellos mismos, y no se fijan de los demás”.
“Los escribas no aprendieron, por eso no pudieron mirar como Jesús lo hizo en el templo, que fue capaz de mirar a una ancianita, una viuda, que dio de limosna tan sólo dos moneditas, quizá una de esas viudas sobre las que se abalanzaron sobre sus posesiones, pero Jesús les hizo ver que ella dio todo lo que tenía para vivir, ella sí aprendió”.
Señaló que tal vez aprendió de la viuda que se mencionó en la Primera Lectura, a la que no le quedaba nada para alimentarse, más que un poco de harina para dos panes, pero confió en las palabras de Elías el profeta, quien le dijo “si compartes, nunca te va a hacer falta nada”.
Dijo que los escribas confiaban en ellos mismo, pero la viuda de las dos monedas confiaba en Dios.
Enfatizó que “nosotros estamos bajo la mirada de Jesús y María, saben lo que estamos viviendo”.
Exhortó a vivir auténticamente la religión católica, a aprender de Jesús y María, la perfecta discípula de su hijo, pues aprendió a poner toda su fe en Jesús.
Signo
Recordó que cuando la Virgen se le apareció a Juan Diego estaba embarazada, como un signo de que Jesús “se entrega por nosotros, porque nos ama y no deja de mirarnos”.
Resaltó que hay que ser firmes en la fe, en la iglesia, ayudarse mutuamente, y en la comunión, saber que Dios conoce los corazones.
“Hay que mirar con fe, con empeño y disposición de vivir plenamente el Evangelio, de manera alegre, firme y fuerte”.
Después de la misa se procedió a bajar la imagen de la Virgen de Guadalupe de su nicho. De nueva cuenta se escuchó “La Guadalupana” y sonoros aplausos cuando se bajó de su nicho.
Enseguida se realizó una procesión que rodeó el parque ubicado frente a la parroquia, en medio de cantos, el estallido de voladores y petardos.
Como parte de la celebración de la Bajada se realizó una kermés y vaquería.
La entrada de procesiones proseguirá todos los días hasta el 12 de diciembre, fecha de la fiesta patronal de Santa María de Guadalupe.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
Fiesta Guadalupe
El gremio de Mestizos y Jaraneros fue el primero en entrar, ayer, en la bajada de la imagen de la Guadalupana
Todos los días
La entrada de procesiones proseguirá todos los días hasta el 12 de diciembre, fecha de la fiesta patronal de Santa María de Guadalupe.








