Olor a fritangas y cloacas típico de los mercados de Mérida. En el de Santiago, las mesas rebozantes de salbutes y panuchos y repletas de comensales esperan junto al público que se dio cita para escuchar a orquesta y coro.

La Noche Blanca compite con el cartel de Xmatkuil y no le va mal. Hay público para todo. Y la Orquesta Infantil y Juvenil del Ayuntamiento de Mérida y el Coro de la Ciudad no decepcionan.

“Los colores de la música” incluyó un repertorio “de chile, de dulce y de manteca”, para todos los gustos y generaciones. De “La vie en rose” al tema del ánime “Evangelion” no hubo peatón que no se detuviera más por la música que por los helados de Polito.

La directora de la orquesta, maestra Malú Farías, fue presentando a los integrantes de la misma: violines primeros y segundos, trompeta, arpa, piano y hasta batería.

“El Señor de los Anillos”, “El castillo vagabundo”, “Piratas del caribe”, “La vie en rose”, “Fly Me to The Moon”, “Halo Theme”, “Up”, “Evangelion”, “Great Fairy Fountain”, “Baby Mine”, “Colors of the Wind”, “Hakuna Matata” y “Part of Your World” fueron los temas elegidos.

Malú Farías agradeció el apoyo de la maestra Nidia Góngora Cervera, directora del coro de la ciudad, cuyos solistas lucieron la calidad de sus voces.

Anahi Gamboa enamoró con “La vie en rose”, tema que hiciera famoso Edith Piaf; Dana Góngora, caracterizada como Pocahontas, cantó “Colores en el viento”. Alguien exclamó al escucharla “qué hermosa voz”.

La experimentada Angélica Angulo Góngora también se caracterizó para cantar “Baby mine”; y Elliot Lara y Wilbert Huchin se llevarón los aplausos con “Hakuna Matata”.

Al final del concierto se vio a la alcaldesa Cecilia Patrón felicitar y tomarse fotos con público y artistas.

“Los colores de la música” fue parte de la Noche Blanca.— Patricia Eugenia Garma Montes de Oca