


La comunidad artística local estuvo de luto en 2024, con la partida de exponentes de diferentes disciplinas.
Los decesos se registraron desde el primer día del año: el 1 de enero falleció la cantante y compositora Angélica Balado, a los 63 años.
La autora de “Piel de barro” y “Transparente”, entre otros temas, era una de las exponentes de la música yucateca contemporánea y tenía una carrera prolífica, recordó Luis Pérez Sabido, investigador, compositor y autor del Diccionario de la Canción Popular de Yucatán.
En esta publicación se indica que Balado nació el 6 de marzo de 1960 en Tekax. Se inició en la composición a los 14 años y en 1978 se unió al Cuarteto Universitario. El grupo ganó la fase estatal del Festival Valores Juveniles, lo que le llevó a presentarse en el programa nacional “Siempre en domingo”.
En 1984 Angélica Balado ingresó al taller de composición Quinta Generación de Sergio Esquivel. Escribió más de 300 canciones.
En 2024 también se despidió a Héctor Raúl Bojórquez Molina, quien fue integrante del Cuarteto Armónico. El Diccionario de la Canción Popular de Yucatán señala que Bojórquez nació en Campeche y se avencindó en Mérida. Formó parte de varios grupos.
Fue integrante de un grupo de aficionados a la trova que se identifican como Trovadictos y participó en noches bohemias, con parientes y amigos. Es autor de temas como “Hoy” y “Así soy”, entre otros.
El cantante y compositor falleció el 17 de abril.
Se recuerda que el Cuarteto Armónico es un grupo musical vocal que conformó su repertorio con piezas norteamericanas cantadas en español. El grupo tuvo actuaciones en programas en Ciudad de México.
En la danza
Los escenarios de la danza se enlutaron con el fallecimiento del maestro Álvaro Braga, quien fue bailarín y director de danza folclórica. Fue un destacado integrante del Ballet Folclórico del gobierno del Estado. Su deceso tuvo lugar el 17 de julio.
El ámbito literario también lamentó varias pérdidas, una de ellas de Jorge Álvarez Rendón, cronista de la ciudad y colaborador de Diario de Yucatán.
Ganador en 2019 de la Medalla “Oswaldo Baqueiro López” al Periodismo Cultural y de Espectáculos, había nacido en Mérida en 1946. Realizó estudios de licenciatura en la Escuela de Leyes de la Uady y la Maestría en Lengua y Literatura Españolas en la Normal Superior.
Impartió clases de análisis literario en las preparatorias 1 y 2 de la Uady. Su deceso se produjo el 21 de marzo.
El 6 de agosto falleció Roldán Peniche Barrera, quien tuvo 40 obras publicadas, entre novelas, ensayos, crónicas y poemas.
Recibió el Premio de Literatura “Antonio Mediz Bolio” y las Medallas “Yucatán”, “Héctor Victoria Aguilar” y “Eligio Ancona”. Fue director de la Hemeroteca del Estado y coordinador de bibliotecas públicas del municipio. Falleció a los 89 años.
El martes 24 pasado murió, a los 49 años, la escritora Martha Alejandra Rosario, nacida un 8 de enero en Villahermosa y residente en Mérida. Su primer libro de cuentos, “Garabatos de un gato en cuaderno de doble raya”, fue editado por el Ayuntamiento de Mérida en el año 2014.
Formó parte del taller literario Hipogeo, con el cual en 2016 colaboró con dos textos en la compilación de cuentos “Lo breve, si bueno… Cuentos de Hipogeo” editado por Sedeculta. En 2018 publicó su libro de cuentos “Tú, yo, nada” y textos suyos aparecen en la antología “La perra que conoció el mar”, editado también por el Ayuntamiento de Mérida. Era egresada de la Escuela de Escritores “Leopoldo Peniche Vallado”.
La titiritera Tita Lozano Peza, de El Guiñol Tito y Tita, falleció el 28 de agosto.
Fue pionera del teatro guiñol en México y dedicó toda su vida a las marionetas. En 1989 fundó con Tito Díaz su compañía, con la que estuvieron vigentes 35 años.— Claudia Sierra Medina
