Un equipo multidisciplinario conformado por estudiantes de las Universidades Anáhuac Mayab y Autónoma de Yucatán (Uady) pusieron en alto el nombre de sus instituciones al obtener el primer lugar en el nacional del Climathon México 2024.
Con su proyecto Lu’um, el equipo destacó al presentar una solución biotecnológica que revaloriza los residuos de coco generados en las playas, transformándolos en biochar a través de un proceso sostenible y energéticamente eficiente.
El proyecto, liderado por estudiantes de Biotecnología e Ingeniería Ambiental, propone una alternativa para aprovechar los desechos de biomasa mediante un proceso de pirólisis lenta en un horno calentado con energía solar y operado en condiciones de oxígeno limitado. Este enfoque no solo aborda el manejo de residuos, sino que también contribuye a la conservación de los ecosistemas costeros y la descarbonización de la industria, temas prioritarios en la agenda del Climathon.
El equipo ganador está integrado por los alumnos de Biotecnología de la Anáhuac Mayab: Alan Amores Gamboa (noveno semestre al momento de la competencia), Ivette San Miguel Cerón (tercer semestre) y Edgar Adrián González Martínez (séptimo semestre), así como los estudiantes la Uady: Valentín Cárdenas Alcocer (quinto semestre de Ingeniería Ambiental) y Camila Aranza Pérez Izquierdo (quinto semestre de Biotecnología).
Juntos lograron destacar en el certamen celebrado en Progreso para luego alcanzar el máximo reconocimiento en la competencia nacional. El Climathon México 2024, impulsado por organizaciones internacionales como Green Climate Fund, GIZ y Climate-KIC, se enfocó en soluciones innovadoras para la conservación de ecosistemas costeros y el desarrollo de energías sostenibles. La edición del año fue particularmente relevante debido a los desafíos ambientales que afrontan las ciudades costeras del país.
Con esta victoria, el equipo no solo recibió reconocimientos materiales, como bicicletas eléctricas y ecofiltros, sino también la oportunidad de acceder a incubadoras para llevar su prototipo al siguiente nivel, demostrando que las ideas jóvenes pueden transformar el futuro del medio ambiente.
En entrevista, algunos integrantes del equipo compartieron sus apreciaciones. Alan Amores Gamboa expresó su entusiasmo tras lograr el título nacional. “Estamos muy felices de poder anunciar que hemos sido campeones nacionales del Reto Climathon 2024. Nuestro equipo multidisciplinario reúne a estudiantes de Biotecnología de la Universidad Anáhuac Mayab, Ingeniería Ambiental y Biotecnología de la Universidad Autónoma de Yucatán. Este logro refleja el trabajo colaborativo y el esfuerzo conjunto de distintas generaciones y disciplinas. Es un orgullo representar a nuestras instituciones y demostrar que juntos podemos aportar soluciones innovadoras a problemas ambientales”.
Por su parte, Edgar Adrián González Martínez, aseguró que “al principio, Alan y yo trabajábamos en líneas de investigación diferentes dentro de la universidad, pero decidimos unir esfuerzos para abordar problemas desde un enfoque más amplio. El primer Climathon en 2023 nos inspiró a integrar otras generaciones y disciplinas, como Ingeniería Ambiental y programas de liderazgo, lo que fortaleció nuestras ideas y el impacto de nuestro trabajo. Buscamos ser ejemplo para futuras generaciones, demostrar que desde los primeros semestres se pueden crear grandes cosas y que las barreras no existen cuando hay ambición y trabajo en equipo”.
Por su parte, Ivette Silvana San Miguel Cerón destacó la importancia de las oportunidades tempranas. “Desde mi primer semestre tuve el apoyo de compañeros como Alan y Edgar, quienes me incluyeron en proyectos como el Climathon. Esto me motivó a seguir explorando y desarrollando soluciones que beneficien al medio ambiente. Estas experiencias no solo me han permitido crecer académicamente, sino también creer en el impacto que podemos tener desde nuestras aulas”.
Finalmente, los alumnos coincidieron en resaltar el papel fundamental de sus universidades. Resaltaron que el apoyo de sus universidades, tanto en recursos como en formación, ha sido clave. Les han brindado herramientas para desarrollar habilidades como “pitchear” proyectos, buscar financiamiento y trabajar en equipo, lo que les permite transformar sus ideas en acciones concretas y resultados visibles. “Queremos inspirar a más estudiantes a atreverse a soñar y a aprovechar las oportunidades”, manifestó Alan.
Con este logro, el equipo no solo se lleva un premio, sino también la satisfacción de haber dado un paso hacia soluciones sostenibles e innovadoras que impacten positivamente en su comunidad y en el mundo.
El triunfo del equipo multidisciplinario no solo es un logro para los estudiantes, sino también para los académicos que han acompañado su formación. Desde la Escuela de Biotecnología de la Anáhuac Mayab, el doctor José Antonio Tec Sánchez, coordinador académico e investigador, y la maestra Aurora Porrúa Ardura, directora de la carrera de Biotecnología, compartieron su perspectiva de este logro.
“El proyecto Lu’um es un ejemplo claro de cómo nuestros estudiantes no solo aplican su formación académica, sino que también van más allá al buscar soluciones a problemas reales. En este caso, tomaron un residuo que antes era considerado basura, como los desechos de coco, y lo transformaron en una fuente de energía sostenible. Este tipo de iniciativas refleja la capacidad de nuestros alumnos de ver más allá de lo cotidiano y plantear propuestas innovadoras que impacten a nivel social, nacional y global”, destacó el doctor Tec Sánchez.
El coordinador académico enfatizó la importancia de las habilidades blandas en la formación de los estudiantes: “Aquí en la universidad, no solo buscamos que tengan una base teórica sólida, sino que desarrollen competencias como el emprendimiento, la innovación y la comunicación. Es maravilloso verlos diseñar prototipos y, además, defender sus ideas ante un panel de jueces. Esto les permite no solo concebir soluciones innovadoras, sino también saber presentarlas y venderlas como verdaderos emprendedores”.
Por su parte, la directora de la carrera, la maestra Aurora Porrúa, resaltó la naturaleza transformadora de la Biotecnología como disciplina: “Desde el inicio, sabíamos que esta licenciatura sería diferente. Más que memorizar teorías, nuestros estudiantes crean, buscan respuestas y se enfrentan a desafíos. Este proyecto, por ejemplo, nació de una idea que podría parecer simple, pero que ha abierto la puerta a infinitas posibilidades. El coco es solo el principio; hay tanto por explorar, desde la biorremediación hasta el aprovechamiento de la flora y fauna únicas de nuestra región”.
Ambos coincidieron en que el éxito del proyecto Lu’um no es un caso aislado, sino parte de un movimiento más amplio dentro de la institución, que fomenta la creatividad y la colaboración interdisciplinaria.— DARINKA RUIZ
De un vistazo
Titulito
El proyecto Lu’um, con el que se obtuvo el primer lugar de Climathon México, está basado en la creación de biochar, un carbón vegetal producido a partir de cáscaras de coco; este material tiene la capacidad de enriquecer los suelos y captar agua, beneficiando tanto a la agricultura como a aplicaciones ornamentales. “Es emocionante ver cómo una idea que parecía simple puede transformarse en algo con impacto real”, resalta la estudiante Camila Aranza Pérez Izquierdo, de la Uady.
