Como un retroceso para Yucatán y una gran pérdida para el arte y la cultura del Estado se califica el cierre del Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán (Macay), hecho que, aunque no es oficial, así se vislumbra tras la renuncia de quien fuera su director en los últimos cinco años: Rafael Pérez y Pérez.
El Diario dio a conocer anteayer la renuncia de Pérez y Pérez a la dirección del museo, luego de los intentos del curador por evitar que autoridades federales y estatales le quitaran al Macay los espacios que ocupó en los últimos 30 años en el edificio del Ateneo Peninsular.
Se ha informado que en el citado edificio se exhibirán los vestigios arqueológicos que fueron encontrados en las obras de construcción del Tren Maya y, aunque al inicio se dijo que para ese fin solamente se recuperarían los espacios donde funcionaban comercios, paulatinamente se le fue restando área de exposición al Macay.
La lucha para preservar el primero y único (por muchos años) museo de arte contemporáneo en la Península fue ardua, pero infructuosa, a pesar de las acciones y cartas firmadas por artistas locales, de otros estados del país y del extranjero, que pidieron respeto para el Macay y para los propios artistas, en lo que se calificó como un atropello para el arte y la cultura en el Estado.
Voces por el Macay
Ante el eventual cierre del Macay, varios exponentes del arte en Yucatán compartieron su opinión al Diario.
Jorge Gutiérrez Caraveo, director de la galería y centro cultural Le Cirque, expresó que es una lástima que el Macay haya cerrado y, “aunque no ha habido un pronunciamiento por parte de la Fundación que lo maneja, es un hecho que el museo está cerrado, la renuncia de Rafael Pérez definitivamente es algo, que por la proximidad que tengo, por el trabajo que hemos venido realizando él y yo, y por todos los acontecimientos que se han dado últimamente con el tema de la recuperación del Ateneo de Mérida, que iba a suceder”.
“El cierre de un museo a todas luces es un golpe tremendo para la cultura, para el arte y por supuesto para los artistas y la comunidad en general”.
“Afecta no solamente a los sujetos mencionados, sino que el hecho de que el Estado, como rector de las políticas culturales públicas, no ha tenido el poder de pronunciarse en relación con lo que está sucediendo el día de hoy es lamentable”.
“Sabemos que el Gobierno Federal es propietario del inmueble que ocupa o que ocupaba el Macay, entonces el Gobierno Federal y el gobierno del Estado habían celebrado, por lo que tengo conocimiento, un contrato de comodato para el uso de ese edificio”.
“Durante las ‘mañaneras’ del presidente (Andrés Manuel) López Obrador escuché a Diego Prieto (director general del INAH) decir públicamente en red nacional que el museo Macay no se iba a cerrar ni se iba a afectar por los proyectos en el Ateneo. No sé qué es lo que esté pasando entre las autoridades a nivel estatal y federal que este tema no se trató. Lamentamos la comunidad artística el cierre del Macay y, por supuesto, la renuncia de Rafael Pérez, que era inminente, la tenía que presentar porque la función de él como director de una institución de tanta valía y trascendencia para el arte y la cultura en Yucatán no estaba asegurada, ya que tampoco la Fundación se ha pronunciado al respecto”.
“Los afectados, en definitiva, somos la comunidad artística, el arte y la cultura en general, y la comunidad en serio lo va a lamentar”.
Gutiérrez Caraveo resalta que le parece “tremendo” que el Macay, con todo y que era el primer museo de arte contemporáneo en el Sureste, hoy día se cierre, y que Campeche y Quintana Roo cuenten con sus propios museos de este tipo.
“Es un retroceso tremendo y una falta de sensibilidad del gobierno del Estado y ni qué decir de la Secretaría de la Cultura y las Artes, que tampoco ha hecho ningún pronunciamiento al respecto”.
“Lamento mucho lo que le está pasando también a Rafael, aunque él tiene muchos proyectos y continuará su vida y por supuesto, nosotros desde nuestra trinchera, desde Le Cirque, continuaremos colaborando con él y él con nosotros, pues es de gran valía su presencia en los últimos tiempos en Yucatán”.
Por su parte, la escultora Rosario Guillermo señala que la renuncia de Rafael Pérez y Pérez es una pena y una pérdida, pues ha defendido al museo más allá de su integridad física, ya que “acabó en el hospital”, pues pelearse con el sistema gubernamental es muy cansado y desgastante.
Indica que “los mal pensados políticos” creen que el caso del Macay es un pleito de los artistas con Morena, pero afirma que no es así, no hay ningún problema con ese partido ni con el INAH, sino con quien atenta contra los valores de los yucatecos.
“No tiene destinatario, la lucha es contra los que quieran quitarnos lo que nos pertenece”.
Manifiesta que la gente debe cuidar su patrimonio y defenderlo, y eso es algo que Rafael Pérez hizo de manera ejemplar.
Asegura que en el país el ahora exdirector del Macay es visto como un héroe de la cultura y el arte por defender el museo del aparato monopólico y por ello espera que la ciudadanía se lo agradezca.
La escultora expresa que el arte no le importa al gobierno, al sistema, cuando en realidad es vital e incluso está asentada en la Constitución la obligación de ocuparse del arte y la cultura para los ciudadanos.
Recuerda que no hubo poder gubernamental que apoyara a Rafael Pérez en su enfrentamiento con el INAH, “el gobierno (estatal) anterior dobló las manos y acató órdenes del Centro”.
“El actual gobierno y la Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán deben defender el museo, que es de los yucatecos”, puntualiza.
Subraya que, aunque el INAH ha dicho en el pasado que el Macay ocupará las salas superiores del Ateneo, no hay nada firmado, “no somos ingenuos, si no hay nada firmado o acordado públicamente no hay nada”.
“No han dicho que van a defender el Macay, no hay voces ciudadanas para defender su patrimonio, y quienes tienen el trabajo de hacerlo, como son las autoridades, no lo están haciendo”.
Cuestiona por qué cualquier persona o institución del centro del país puede venir “a quitarnos lo nuestro, no se vale, no es justo, es un despojo, un abuso, y la comunidad artística no lo debe permitir”.
“Es como si se metieran a tu casa a llevarse tus tesoros, estamos obligados a defenderlo, lo que están haciendo nos humilla”.
Ernesto Novelo, artista visual, considera que la salida de Rafael Pérez del Macay es preocupante, por su calidad como persona y la experiencia profesional con la que cuenta, razón por la cual se le tiene como uno de los curadores más importantes de Hispanoamérica, y así se puede ver en los listados oficiales.
Destaca el compromiso del exdirector del museo, la convicción con la que durante su gestión difundió la plástica yucateca, sin presumir sus logros, pues siempre fue reservado en ese rubro. “Hizo mucho, un esfuerzo tremendo, y es lamentable su salida”, puntualiza.
“Más allá de ello, el propio Rafael sostuvo que ningún individuo está por encima de las instituciones, y puso al museo por encima de su persona, sin embargo lo más grave es el peligro de que, al no haber alguien con su nivel de compromiso, se vuelva una realidad que el Macay desaparezca”, advierte.
Afirma que el hecho de que Yucatán se quede sin el Macay tiene implicaciones graves, pues se presume que la entidad es epicentro de la cultura, y Mérida un referente cultural a nivel mundial, y cualquier estado o ciudad que se precie de ser culturalmente rica tiene por los menos un museo de arte contemporáneo.
Y, alerta, en Yucatán está sucediendo lo contrario:, ya desapareció el Museo de Arte Popular y el Macay está en peligro de cerrar, lo que demuestra que algo no se está haciendo bien en la cultura a nivel institucional.
“Los resultados hablan del nivel institucional y es claro que algo se está haciendo mal”, enfatiza.
“Pareciera que para ellos el arte yucateco no vale la pena, el hecho de cerrar un museo como el Macay deja varias cosas implícitas: que la cultura en Yucatán no vale la pena, que no hay nada para presumir, pero es claro que tenemos que presumir, hay numerosos artistas jóvenes, y nunca se tuvo tanto arte y de primera calidad, por lo que el cierre del museo perjudica no solo a los veteranos, no solo a los grandes como Gabriel Ramírez Aznar, Fernando García Ponce o Fernando Castro Pacheco, sino a todos, incluidos los más jóvenes”.
Recuerda que a lo largo de su historia el Macay fue una vitrina de artistas yucatecos, de otros estados del país y del extranjero. “Perdemos todo esto, la posible desaparición de un museo tiene muchas implicaciones negativas a nivel cultural y de turismo, ya que el turismo de alto nivel es cultural y busca los museos”, manifiesta.
“El Macay es un ejemplo de lo mal que se están haciendo las cosas a nivel institucional”.
