En marzo de 2023, tras las manifestaciones feministas del día 8 de ese mes, dos monumentos públicos de Mérida fueron intervenidos durante las protestas, marcando un momento significativo en el contexto social y político de la ciudad.
Este acto impulsó el inicio de un proyecto de restauración, liderado por la Sección de Conservación del Centro INAH Yucatán, en colaboración con el gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Mérida.
La intervención no solo respondió a la necesidad de recuperar los monumentos, sino que también abrió un espacio para la reflexión sobre el papel simbólico que juegan estas construcciones en la historia y las luchas sociales del país. Así nació la exposición “Restaurar y resistir, diálogos constantes”.
La tarde de ayer, frente al Palacio Cantón, se inauguró la exposición urbana como una propuesta que busca reflexionar sobre la importancia de la conservación de monumentos como vehículos de la memoria histórica y de las luchas sociales que han marcado a la población.
La apertura y el corte de listón contaron con la participación de personas que juegan un papel clave en la preservación del patrimonio cultural. Bernardo Sarvide Primo, director del Museo Palacio Cantón, fue el encargado de abrir el evento, junto a Lourdes Marisol Solís Méndez, arquitecta y directora de Desarrollo Urbano, quien asistió en representación de la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada.
También estuvieron presentes Miguel Ángel Buenrostro Alba, arqueólogo responsable del Museo de Chichén Itzá y curador de la exposición, y Karla Martínez López, restauradora perito del INAH y curadora, quien dio detalles de la muestra.
En su intervención, la maestra Martínez López destacó el enfoque innovador que esta exhibición ofrece al abordar no solo la preservación de los monumentos, sino también la memoria histórica de las movilizaciones sociales que han dejado huella en muchos de ellos.
“La conservación no está peleada con la lucha”, afirmó y subrayó que las alteraciones en la estética de los monumentos, como las pintas realizadas en el contexto de las movilizaciones, no deben entenderse como un daño irreversible, sino como un testimonio legítimo de las demandas sociales.
Los curadores Martínez y Buenrostro Alba resaltaron que el trabajo de los conservadores resulta vital para dar visibilidad a estas luchas, sin acallar las voces contra las injusticias. “La preservación ayuda a que estas voces no sean olvidadas, sino que permanezcan registradas para las futuras generaciones”.
Asimismo, explicó que la restauración no implica borrar la memoria de estas intervenciones, sino que más bien constituye un esfuerzo por recuperar la estética original del monumento, sin negar el impacto que han tenido estas manifestaciones en la sociedad.
La exposición está acompañada de un detallado registro fotográfico, que documenta tanto el proceso de restauración de los monumentos como las distintas alteraciones que han tenido por las movilizaciones.
Una de las piezas más icónicas es un fragmento del tapial que originalmente formaba parte del monumento a Justo Sierra, recuperado después de la movilización del 8 de marzo de 2023. Este elemento es presentado como un recordatorio de que el espacio público es de todos y que cada manifestación social deja una marca en el paisaje urbano.
La exposición se concibe como un espacio para el diálogo y la reflexión. Según Martínez, el propósito es abrir un debate sobre el valor de la conservación, que debe incluir tanto la protección del patrimonio como la comprensión de su contexto social y político. “Es un proceso que no se resuelve en un solo paso, sino que requiere de un trabajo constante y de la apertura a diversas perspectivas”.
“Restaurar y resistir, diálogos constantes” invita a los asistentes a cuestionar y reflexionar sobre el papel de los monumentos en la sociedad, y cómo, a través de su restauración y conservación, se puede contribuir a mantener viva la memoria histórica de las luchas sociales.
La exposición estará abierta al público durante las próximas semanas.
Por su parte, Sarvide Primo destacó la relevancia de la exposición, a la que calificó como un evento crucial para la capital yucateca.
Enfatizó el cierre exitoso de un proceso de intervención en la conservación y restauración de dos monumentos públicos, ubicados en un territorio de importante valor histórico y cultural.
“Hoy celebramos un momento importante para la ciudad”, indicó Sarvide, al tiempo que subrayó la colaboración entre los tres niveles de gobierno —Federación, estado y municipio— para atender el patrimonio de Mérida, un esfuerzo conjunto que permitió este proyecto.
El director del Museo Palacio Cantón también se refirió a la relevancia de la exposición como un espacio para reflexionar no solamente sobre las técnicas y los procedimientos de conservación de los monumentos históricos, sino también sobre el legado de personajes emblemáticos como Justo Sierra y Felipe Carrillo Puerto, figuras clave de la historia de la Península de Yucatán.
“Lo más importante de esta muestra es que nos ofrece una mirada crítica sobre el complejo papel simbólico que juegan los monumentos públicos en la vida de la ciudad”, manifestó Sarvide Primo, quien señaló asimismo que los monumentos no solamente reflejan la época en la que fueron creados, sino que a lo largo del tiempo su significado y carga social y política evolucionan.
Esta condición los convierte en testigos de los sucesos históricos que han marcado el lugar donde se encuentran. Al finalizar, Miguel Ángel Buenrostro y Karla Martínez dieron un recorrido a los asistentes para compartir sus apreciaciones y parte del proceso que se vivió durante los meses de restauración y registro. .— Darinka Ruiz Morimoto
De un vistazo
Temporal
La muestra podrá apreciarse en la banqueta exterior del famoso museo sobre el Paseo de Montejo del 17 de enero al 25 de febrero de 2025
Importancia
Las imágenes ofrecen una visión única sobre la preservación del patrimonio, mostrando cómo cada intervención se convierte en parte de la historia visual y material del país.


