Los suelos cubiertos de piedra volcánica, los fragmentos de glaciar que recalan en la playa, el magma que corre por la tierra, las montañas llenas de musgo y los cielos grises que frecuentemente se iluminan por las tormentas eléctricas se plasman en “Terra Incógnita”, una exposición pictórica en la que cada uno de esos elementos se transforman en colores, trazos y emociones que llevan a un viaje por una tierra apocalíptica, bajo la mirada de su autor, Jaime Barrera.
El pintor la presentará en las salas 1 y 2 del Centro Cultural Olimpo, donde será inaugurada pasado mañana jueves, a las 20 horas.
La exposición lleva al espectador a una tierra desconocida, al menos así lo es para miles de personas que nunca han visitado Islandia y que de haberlo hecho, como sucedió con Barrera, pensarían que los escenarios naturales son de otro planeta.
El pintor, quien celebra con esta muestra 30 años de trayectoria en la plástica, viajó a Islandia el año pasado y tal fue el impacto que dejó en él que decidió dedicar toda una serie a este país.
Barrera comparte al Diario que pudo visitar sitios como el Glaciar Myrdalsjokull, las cataratas Gullfoss, la zona geotérmica Hverir, el gran Glaciar Jokulsarlon, la playa negra llamada Diamond Beach y la zona volcánica de Grindavik, que se convirtieron en su fuente de inspiración para crear.
Una serie de fotografías que tomó en ese viaje abren la muestra, junto a una pieza que sintetiza la expresión abstracta usada por el pintor en los cuadros, con elementos tridimensionales. Texturas y relieves que logra con cartón corrugado, papel y restos de pinturas acrílicas se hacen presente en los cuadros.
Esta vez añade un elemento nuevo, reproducciones de piedras para las que usó poliestireno y a las que trató con pintura para darles el acabado que deseaba.
En las obras se refleja una estética apocalíptica, que llevada al abstracto dota a cada cuadro de tonalidades neutras, que imitan las superficies de fuego, las arenas volcánicas, las cuevas de hielo, el deshielo de los glaciares, los cielos siempre grises, nublados. En medio de todo esto, a veces hay un dejo de esperanza: una montaña cubierta de musgo, pinceladas de verdor.
En “Terra Incógnita” Jaime Barrera se desafía a sí mismo, toma los elementos de la naturaleza, los desconfigura y los lleva al arte abstracto en distintas dimensiones.
Obras de pequeño, mediano y gran formatos integran la muestra y por primera vez el artista realiza un cuadro de grandes dimensiones, “La erupción del volcán Katla”, pieza central de la sala 1 de 1.80 por 3.60 m, en técnica mixta sobre tela.
Hay cuadros que denotan, más que otros, el estilo del artista al incluir los “garabatos” o “jeroglíficos Barrera”, aunados a recortes de periódicos de Islandia, en el idioma local, que sitúan al espectador en ese territorio.
Las pinturas, más de 50, son una clara expresión de las emociones del artista al contemplar escenarios que nunca había visto, las maravillas de la naturaleza, que sin importar si es inhóspita, peligrosa o riesgosa impacta y seduce.
La mayor parte de las pinturas están hechas sobre lienzo, aunque hay un pequeño grupo de piezas realizadas en papel, en algunas de las cuales Jaime Barrera imita los tiempos nevados en Islandia, que no le tocó ver, pero que imagina en unas tonalidades que mezclan el blanco con el rosa pálido, transformado el paisaje.
Dos esculturas completan la exposición, piezas mixtas sobre barro, en las que utiliza colores similares a los de una Islandia nevada, con toques de plata, rosa y ocres, y que también incluyen fragmentos de recortes.
Jaime Barrera agradece a la Dirección de Identidad y Cultura municipal por darle la oportunidad de presentar esta exposición, que estará instalada en el Olimpo hasta abril próximo. Así, entre fuego, volcanes y glaciares sella una etapa crucial en su carrera, en la que estampa una retórica que realza su lenguaje pictórico.— Iris Margarita Ceballos Alvarado








