Daniele Finzi Pasca durante el espectáculo “Ícaro”, obra concebida para un solo espectador, que ha sido presentada en varios países
Daniele Finzi Pasca durante el espectáculo “Ícaro”, obra concebida para un solo espectador, que ha sido presentada en varios países

El Teatro Armando Manzanero fue anteanoche la sede del espectáculo “Ícaro”, una obra que retrata la esperanza y la libertad a través de la improvisación y la interacción con el público.

Una larga fila de personas se formó afuera del teatro en espera de entrar, desde adultos hasta niños aguardaban el momento de ingresar para ver la obra, que ha sido presentada más de 800 veces en los últimos 34 años.

La pieza cuenta con reconocimiento internacional por su esencia única y su concepto de “un solo espectador”, que se refiere a la dinámica del artista Daniele Finzi Pasca al escoger a un espectador al azar para que viva la experiencia en primera persona.

La función comenzó con un prólogo en el que Daniele introdujo a los espectadores a la creación de la obra en una prisión de Suiza, donde fue encerrado por negarse a realizar el servicio militar.

“Ícaro” hace referencia al mito griego homónimo, cuyo argumento principal es la búsqueda de la libertad.

Aunque se escribió para un solo espectador, paradójicamente esta obra ha sido vista por millones de personas de los cinco continentes a lo largo de 33 años.

Al terminar el prólogo, Daniele seleccionó entre el público a una asistente, Emilia, considerada la “espectadora privilegiada” de la noche, quien lo acompañó durante toda la presentación y participó junto con el actor en la trama de esta historia.

Aunque en la obra hay solamente un “privilegiado”, Finzi Pasca considera que todos los espectadores, actores, bailarines y músicos lo son también en una representación en una ciudad en que, fuera del teatro, la gente sigue metida en su cotidianidad, como declaró en una entrevista previamente con el Diario.

La historia retrata a dos pacientes en un hospital que una noche se encuentran por primera vez y en ellos crece la idea de escapar de aquellas cuatro paredes.

La función estuvo llena de risas y aplausos del público, que hizo evidente que disfrutaba de la improvisación de Daniele, quien también se desempeña en el teatro como “clown”, pretendiendo que los asistentes pasen un rato divertido a través de un mensaje esperanzador.

Al concluir, el público respondió con aplausos de pie al actor, que, junto con la espectadora seleccionada, agradeció y se despidió de los espectadores.

Hoy viernes habrá una última función en el Armando Manzanero, a las 8 p.m. Este evento forma parte de las actividades de cierre del Mérida Fest, que concluye este domingo.— Karla Acosta Castillo

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