Con gran emoción y alegría se vivió la jornada académica de ayer en el Colegio Teresiano de Cabo Norte. Los gritos de felicidad y las sonrisas de los niños se mezclaron con el ritmo contagioso de la batucada durante el Pregón de San Enrique de Ossó. Sin embargo, no todo fue diversión; también hubo espacio para la reflexión de que el Pregón es un mensaje que se transmite de viva voz para que llegue a todos.
Padres de familia y exalumnos se sumaron al evento, siendo parte activa de esta celebración que refuerza la fe, especialmente en los más pequeños, que tienen la tarea de llevar el mensaje de amor y esperanza en el futuro.
La jornada comenzó a las 8 a.m. con una misa oficiada por el padre David González Vadillo, un momento gratitud y alegría comunitaria. Luego, a las 10 a.m., los alumnos dieron rienda suelta a su alegría con bailes y juegos al ritmo de la batucada, llenando el ambiente de energía y entusiasmo.
“Pensar, sentir y amar como Jesucristo”, palabras de San Enrique de Ossó, se mantienen en los recuerdos sobre el fundador de la Compañía de Santa Teresa de Jesús.
San Enrique, quien sobresalió por su virtud y dedicación a la Iglesia y su pueblo, fue honrado a través de una obra que relató su historia y el momento en que asumió la misión de difundir la palabra de Dios con la inspiración de Santa Teresa de Jesús.
“¡Estamos en el Pregón!”, gritaban los pequeños con emoción, preparándose para la tercera llamada. Los alumnos teresianos demostraron una vez más que la alegría es capaz de cambiar el ánimo y dar brillo a la fe. Con cantos como “Somos los amigos de Jesús” dejaron claro que su compromiso con la fe y la comunidad es inquebrantable.
Los pequeños fueron sorprendidos por Santa Teresa, papel interpretado por Ana Paola Rubio Manzano, y por San Enrique de Ossó, encarnado por Juan Alberto Balam Ceh. Todos los presentes escucharon atentamente a San Enrique, que pidió a los más pequeños que nunca renuncien a sus sueños y a su fe. “La base de todo son los sueños”.
La directora del Teresiano en Cabo Norte, Yudalis Mirabal Sobrado, también expresó su agradecimiento de que el sueño de la institución académica sigue creciendo.
“Ese sueño lo soñó nuestro padre fundador, y hoy somos la semilla más pequeña de América, el colegio más chico, pero que seguimos creciendo. Ya cumplimos el séptimo año de haber inaugurado, y para nosotros es un júbilo, un gozo muy grande saber que está vigente, que está vivo y que nos inyecta toda esta luz y energía para continuar”.
La directora destacó la importancia de mantener viva la fe en las nuevas generaciones, “por los niños, a la conquista del mundo” como expresaba Enrique de Ossó.
“Por eso nuestro lema este año es ‘Somos con otros y otras, porque nos educamos en el amor’. Ese amor es el que siembra maravillas y multiplica estos sueños que hoy son vida y realidad”. Por último, la directora resaltó el papel fundamental de la familia en la educación y la formación de los niños:
“La familia es muy importante, es nuestro pilar básico para fortalecer la educación. En colaboración, en conjunto, podemos fortalecer el tejido social y estas nuevas generaciones que son parte importante del futuro de la historia. Con fe, somos promotores de la mediación y el diálogo. Donde hay paz, hay diálogo y entendimiento. Tenemos que seguir fomentando esto, con fe puesta en el corazón de los demás, en el diálogo y en la mirada hacia el otro. Así podemos transformar cualquier conflicto en un espacio de paz y entendimiento. La fe sí quiebra barreras y nos pone en ese camino”.
Durante el Pregón participaron exalumnos teresianos, padres de familia que pertenecen al grupo Movimiento Teresiano Apostólico (MTA), así como estudiantes actuales de Amigos de Jesús. Fue una celebración en conjunto desde los más chicos hasta los más grandes.
Este evento no solo fue una celebración, sino también un recordatorio del legado de San Enrique de Ossó y la importancia de mantener viva la fe y la tradición en las nuevas generaciones.
Un día antes, como informamos, se realizó el Pregón de San Enrique de Ossó en el Colegio Teresiano ubicado en Paseo de Montejo.— SOFÍA VITAL Chablé


