La urbanización de la Península de Yucatán está afectando a la fauna local de anfibios y reptiles. Como ejemplo de ello están Mérida, Cancún y Playa del Carmen, ciudades que han experimentado un crecimiento desmedido en las últimas décadas, en las que se ha expandido la mancha urbana y afectado los ecosistemas.
Como parte de las actividades de la XVII Reunión Nacional de Herpetología, ayer el especialista Pedro Enrique Nahuat tuvo a su cargo una ponencia en la que expuso el impacto de la urbanización en los anfibios y reptiles de la Península de Yucatán.
La urbanización se refiere a la construcción de carreteras, complejos habitacionales y otras edificaciones que destruyen los ecosistemas. Las zonas costeras, hábitats vitales para especies endémicas, han sido destruidos o se han transformado en áreas de acceso turístico, afectando tanto a la flora como a la fauna local.
En Mérida, la expansión de fraccionamientos y zonas comerciales ha reducido las áreas verdes y ha desconectado los espacios naturales dentro y fuera de la ciudad.
En investigaciones recientes sobre parques urbanos, se puede observar que aquéllos ubicados en las periferias conservan una mayor diversidad biológica, en comparación con los parques inmersos en la mancha urbana, donde la falta de conectividad limita la supervivencia de anfibios y reptiles.
Otro problema recurrente es el atropellamiento de fauna en carreteras cercanas a reservas naturales, con casos documentados de 700 incidentes en tramos cortos.
Se plantearon medidas para mitigar los impactos:
- Conservación de conectividad ecológica: Proteger y mantener zonas verdes que permitan el tránsito de fauna entre áreas naturales, tanto dentro como fuera de las ciudades.
- Educación ambiental: Fomentar la conciencia ciudadana sobre la importancia de respetar y preservar los espacios naturales.
- Planeación urbana sostenible: Diseñar ciudades que integren áreas verdes funcionales y accesibles, promoviendo un equilibrio entre desarrollo y conservación.
- Investigación científica: Realizar estudios más detallados sobre el impacto de la urbanización en la fauna silvestre para desarrollar políticas basadas en evidencia.
Al concluir la conferencia, el ponente resaltó que “como sociedad es responsabilidad de todos cuidar y mantener la conectividad ecológica; en cuestiones científicas se tienen que realizar muchos estudios para poder tener estrategias adecuadas para mitigar los efectos de la urbanización”.— KARLA ACOSTA CASTILLO
