• A la izquierda, la entrada de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe a San Cristóbal, al finalizar la procesión de ayer
  • Arriba, un momento del recorrido de los peregrinos de Mejorada a San Cristóbal. Debajo, los fieles reunidos en el santuario guadalupano
  • Espacio para el pie de todas las fotos

Con alegría y devoción, ayer fue inaugurado el Año Jubilar en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe del barrio de San Cristóbal.

Feligreses de parroquias y rectorías y sacerdotes del Decanato 1 de la Arquidiócesis de Yucatán, que abarca los diferentes templos ubicados en el Centro Histórico, fueron convocados para participar en esta apertura.

El Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe fue nombrado Santuario Jubilar 2025 por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, junto con otros templos católicos.

El programa comenzó en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen, en Mejorada, con la lectura de textos bíblicos y una bendición para enviar a los asistentes como peregrinos de la esperanza a San Cristóbal. El acto estuvo a cargo del obispo auxiliar monseñor Mario Medina Balam.

Después, numerosas personas salieron en procesión al santuario guadalupano, donde se ofició una ceremonia eucarística haciendo eco del Año Jubilar que está celebrando la Iglesia Católica en el mundo.

Al frente de la procesión se llevó en una camioneta a la imagen peregrina de Nuestra Señora de Guadalupe.

Las capillas del santuario llevaron imágenes de San Martín de Porres, San José y San Juan Diego, además de estandartes, lámparas, en signo de la luz de la esperanza, y globos con los colores del Jubileo: azul, verde, amarillo y rojo.

La procesión avanzó rezando el rosario y con el acompañamiento de una banda de guerra.

La lluvia que cayó en la tarde y en la noche no afectó esta actividad.

El padre Gilberto Pérez Ceh, párroco de Nuestra Señora de Guadalupe, dijo que el signo de procesión es que “todos somos peregrinos en este mundo, vamos caminando, nos vamos preparando para el encuentro definitivo con el Señor”.

Destacó la forma en la que el papa Francisco anunció que se puede ganar la indulgencia plenaria. “Una es precisamente la peregrinación, ir caminando al santuario y, al llegar, tomar parte en la Eucaristía, comulgar y orar por la intenciones del Papa; con eso ganamos la indulgencia plenaria, ya sea para uno mismo o para los difuntos”, indicó.

Otra forma es peregrinar o ir de manera individual a un santuario, rezar ante el Santísimo al menos media hora, rezar el Padre Nuestro, el Ave María, el Credo y también comulgar y participar en la misa.

Asimismo, se deben realizar obras de caridad. “El Papa quiere que todo mundo pueda ganar indulgencia plenaria este año”.

El sacerdote quiso compartir una comparación que escuchó. “Cuando nos confesamos se borran los pecados con la absolución, pero el pecado es una herida que deja cicatrices. La indulgencia plenaria, en cambio, lo que hace es ir quitando esa cicatriz de tal manera que cuando Dios nos llame nos presentemos ante Él sin ningún pecado, sin ninguna cicatriz de pecado, limpios totalmente”.

Este año, el 11 de noviembre, se cumplirán ocho décadas de la coronación de la Virgen de Guadalupe y la efemérides se celebrará en el marco del Año Jubilar.

“Este Año Jubilar es un jubilo para nuestra parroquia”, subrayó.

“El Papa quiere que renovemos y rescatemos la virtud de la esperanza, que es lo que nos mantiene firmes para continuar adelante, el tener un proyecto, una ilusión”.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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