Mons. Eduardo Chávez Sánchez durante su conferencia en la 24a. Chocolatada de la Amistad, anteayer
Mons. Eduardo Chávez Sánchez durante su conferencia en la 24a. Chocolatada de la Amistad, anteayer

La inculturación de la Virgen de Guadalupe para que Jesús esté en el corazón de todos, la figura de la Virgen como Inmaculada Concepción y la salvación fueron parte de los temas que abordó Mons. Eduardo Chávez Sánchez, director del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos, en la conferencia que ofreció el sábado en la noche, en la que también externó que la Virgen es perfecta teológicamente hablando.

Mons. Chávez fue invitado a ofrecer la Conferencia Magistral “La verdadera historia de la Virgen de Guadalupe”, en el marco de la 24 Chocolateada de la Amistad que organiza el Centro Guadalupano de Evangelización y Promoción Social.

En el mensaje a los asistentes, quienes disfrutaron de chocolate, panes y tamales como parte de la velada, el invitado habló de una de las cosas que considera más bonitas y que la Virgen de Guadalupe dice a través de Juan Diego.

Compartió que Ella utilizaba mucho la palabra socoyotito como también Juan Diego la utilizaba para con Ella, “socoyotita mía”, que significa mi chiquito, mi niño, mi consentido.

“Es una forma muy bonita, muy hermosa y muy íntima de hablarse, muy indígena, porque los españoles del siglo XVI nunca hablaban en diminutivos, mucho menos a la Virgen, a la Madre de Dios”.

Explicó que eso es una inculturación y muestra que la Virgen de Guadalupe no es un sincretismo, no es una adaptación externa, sino que “Ella toma lo que ya sembró en el corazón Dios, porque todos somos a imagen y semejanza de Dios, y lo lleva a la plenitud de Jesucristo nuestro Señor”.

Afirmó que la Virgen de Guadalupe es la primera mujer inculturada, porque ella lleva a Jesús en su inmaculado vientre, Jesús está dentro de Ella, y es una mujer judía de Nazaret, y cuando viene se incultura para inculcar a Jesús. “El punto es que Jesús esté en nuestro corazón y eso es lo que hace la Virgen de Guadalupe en una perfecta inculturación”. “Así nos damos cuenta que ella es la primera mujer inculturada”. “Jesús toma lo bueno y verdadero de esta mujer que ya contemplaban los profetas, una virgen dará luz al Emanuel, y lo lleva a la plenitud precisamente en ese Emanuel”, “Dios con nosotros, Ella es la Inmaculada Concepción precisamente porque ella tiene esta vocación de ser la Madre de Dios. Es algo impresionantemente hermoso”.

También habló de los Franciscanos y los Dominicos y de que no se entendían. “Santo Tomás decía que no es posible que Ella sea la Inmaculada Concepción porque entonces si no tiene pecado, Jesús no era su Salvador, de que la salvaba si no tiene pecado. Ese es el problema de Santo Tomás”.

“Lo resuelve un franciscano con el Padre Nuestro, pues efectivamente la primera parte dice ‘perdona nuestras ofensas’, y ahí no entra María porque no tiene ofensa, no tiene pecado, pero si entra en la última parte donde dice, ‘y líbranos de todo mal’”.

Indicó que por ello la Virgen de Guadalupe es perfecta teológicamente hablando, porque a Juan Diego le dijo, “Él que es mi mirada misericordiosa, Él que es mi auxilio, Él que es mi salvación”, de manera que desde entonces queda clarísimo que está hablando de que Jesús, que es su salvador porque la libró de todo mal.

Mons. Eduardo Chávez también resaltó que no hay una competencia entre rezarle a Jesús o a María, o sobre quién es más importante, porque no es una competencia, no es el uno ni el otro, porque la Virgen lleva en su Inmaculado vientre a Jesús, de forma tal que al hablarle a María, Jesús escucha, como pasó cuando Ella llevando a Jesús en su vientre y llega con Isabel, su prima, y le dijo “apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo”.

Enfatizó que así “apenas llega nuestro saludo, nuestra oración, nuestra petición a María de Guadalupe, el niño quien viene en su inmaculado vientre salta de gozo”.

Señaló que todo lo descrito puede ayudar a un crecimiento espiritual, a ver que se tiene un tesoro que va más allá de fronteras, y a entender por qué Juan Pablo II, un polaco, la veneraba tanto.

Destacó que al venerar a la Virgen de Guadalupe, al mismo tiempo se está adorando a Jesús quien viene en su vientre. “Es algo precioso”, y un mensaje que considera se necesita en estos tiempos donde hace falta solidaridad, amor, y vernos como hermanos. “Ella forjó este pueblo y todos nosotros tenemos que hacer lo posible para salir adelante, con nuestro ser, con nuestro pueblo. Ella nos da la identidad y hay que crecer en ello, en Jesús, que nos da la identidad a través de la Virgen de Guadalupe”. “Decía el Papa Francisco algo muy bonito, ‘Ella, mujer mestiza mestizó a Dios’, lo hace hermano de todo el mundo. Por eso la Virgen de Guadalupe es madre de la humanidad entera. Por eso a Jesús nunca decimos que es solamente para los judíos, nació como judío, pero Él no es solamente para los judíos, es para el mundo entero, igual que la Virgen de Guadalupe. Somos hermanos más allá de fronteras”. Antes de iniciar la conferencia el invitado hizo entrega de un reconocimiento a Raymundo Guillén Cancino, encargado del Centro Guadalupano por 25 años, quien de una manera desinteresada a cuidado del espacio. También hizo el anuncio del nombramiento como director del Campus Mérida del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos a David Ojeda Correa. Al final de la conferencia se le hizo entrega de un reconocimiento a Mons. Chávez Sánchez.— IRIS CEBALLOS

De un vistazo

Reconocen esfuerzo

Mons. Eduardo Chávez Sánchez hizo entrega de un reconocimiento a Raymundo Guillén Cancino, encargado del Centro Guadalupano por 25 años, quien de una manera desinteresada a cuidado del espacio.

Nombramiento

También hizo el anuncio del nombramiento como director del Campus Mérida del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos a David Ojeda Correa.

Por la humanidad

Monseñor aseveró que el Papa Francisco dijo “Ella (Virgen) mujer mestiza mestizó a Dios”, por eso lo hace hermano de todo el mundo.

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