La mezzosoprano yucateca Conchita de Antuñano falleció en días pasados en Estados Unidos, donde residía, reveló su hijo Carlos Uribe de Antuñano.
En un mensaje compartido ayer sábado en el perfil en Facebook de la artista, Uribe explicó que semanas atrás, durante una llamada telefónica, detectó algo inusual en la cantante y cuando acudió a verla comprendió que algo iba mal, razón por la cual decidió ingresarla en un hospital. Diez días después, Conchita había fallecido.
“Mi mamá nació con un don, un talento natural inmenso”, escribió Uribe. “Pero como haría notar correctamente en muchas ocasiones, debía su éxito al trabajo duro, su dedicación y persistencia. ‘La Constancia Mexicana’ la llamaba”.
“Nacida en Mérida, Yucatán, mis abuelitos rápidamente notaron que su pequeña niña era algo especial. La animaron y apoyaron. A la edad de cuatro o cinco años mi mamá ya cantaba el Ave María de Schubert en latín. A la edad de 18 mi mamá fue descubierta y recibió una beca completa para la que muchos consideran la escuela de más prestigio para jóvenes talentos de la ópera en el mundo, The Academy of Vocal Arts, en Filadelfia”.
“Después de eso ganó otra beca completa para asistir a The Juilliard School en la ciudad de Nueva York”.
“Mi mamá disfrutó de una carrera maravillosa e internacional que la llevó por todo el mundo”, destacó Uribe en el mensaje, en el que también compartió detalles de la relación familiar con la reconocida mezzosoprano.
En concierto
Conchita de Antuñano se presentaba ocasionalmente ante el público de Mérida. La última vez fue en diciembre de 2016, cuando ofreció en el Teatro José Peón Contreras el programa “Romance y amor”, compuesto por arias europeas y canciones mexicanas y yucatecas.
De esa velada, el fallecido cronista de la ciudad Jorge H. Álvarez Rendón consignó en el Diario que “Conchita hace patente lo que valen la experiencia, la escuela y el entusiasmo profesional”.
Antes, también en diciembre pero de 2009, De Antuñano ofreció un recital de arias, temas clásicos españoles y composiciones yucatecas en el Peón Contreras, con acompañamiento de Zuleika Díaz al piano.
En esa ocasión le declaró a Diario de Yucatán que “todavía tengo con qué dar batalla, tengo más energía que los niños de 25, ellos se cansan antes que yo”.
“Conservo mi voz gracias a mi excelente técnica porque he estudiado con los mejores maestros del mundo y en las mejores escuelas del mundo”, reconoció.
La mezzosoprano aseguró que “tengo la fortuna de hacer lo que amo, sin intrigas ni bajezas; no vengo a quitarle el trabajo a nadie porque estoy muy agradecida con todos aquí, pero ahora que vivo en Miami tal vez venga por temporadas y si me ofrecen un proyecto con mucho gusto aceptaré, para darle una orientación superior a los alumnos de ópera de Yucatán”.
Con la Orquesta Sinfónica de Yucatán se presentó en 2009, cuando cantó en la “Gala de ópera”, y 2010, cuando interpretó “El amor brujo” de Manuel de Falla.— Valentina Boeta Madera
Mezzosoprano Perfil
Conchita de Antuñano falleció en días pasados, según información de su hijo Carlos.
Música yucateca
En una entrevista con el Diario durante una visita a Mérida en 2009, la artista indicó que “siempre he cantado música yucateca, lo traigo en la sangre; el autor de la letra de ‘Ojos tristes’ es mi tío, el poeta Alfredo Aguilar Alfaro”.
Aniversario
En diciembre de 2021 ofreció su última entrevista a este periódico, con motivo de que se cumplía el 50o. aniversario de su trayectoria.
Planes
Aún confinados por la pandemia de Covid-19, la mezzosoprano confesó que deseaba celebrar la efemérides en Yucatán, donde esperaba actuar en 2022 y hacerlo junto a la Sinfónica.


