Hola querida comunidad. La semana pasada hablamos de la capacidad de enfocarse, de escoger y dar prioridad a una sola cosa, y hoy quiero compartirles cómo hacer esto ayuda a mejorar las demás.
En octubre del año 2013 me propuse correr mi primer maratón y, dos meses después, me iba a casar. Tenía 8 meses para entrenar y nunca había corrido tanto, pero dije: “es un gran plan”.
Claro que hubo resistencias, pero fue algo que en el momento no vi tan claro.
Enfocarme en esa gran meta me permitió llegar a mi boda y empezar mi matrimonio en el mejor estado y condición posible en todos los sentidos: emocional, personal, laboral y física.
Durante esos ocho meses de entrenamiento me apegué a una agenda donde anotaba todo: entrenamientos, trabajo, malas noches, mi vida social, viajes.
No había otra forma de lograrlo. Esa meta alineó todas las demás.
No podía comer mucho o desvelarme tanto y sí tenía una gran razón para tener y poner límites claros porque tenía un compromiso conmigo, con mi maratón.
Enfocarme en un gran propósito alineó todos los demás objetivos, como cuando pones la cadena a la bicicleta: pones bien el primer engrane, la echas a andar y todo lo demás se va acomodando.
Un amigo a quien admiro mucho (Yamil) es triatleta y suma 11 participaciones en las competencias Ironman, que requieren más de 15 horas de entrenamiento.
La última vez que lo vi me comentó: “si no organizas tu día desde un día antes, y tu semana desde una anterior, no puedes hacer bien esta disciplina, porque todos los demás aspectos de tu vida se complican”.
De ahí la importancia de tener una gran meta, objetivo… una estrella del norte. Y de eso platicaremos la siguiente semana.
¿Sabes qué son los OKRs? Este semestre Daniel, mi socio, lo implementó en la empresa y es del tema que estamos hablando.
Soy Alejandro Granja Peniche y me interesan sus comentarios.
¡Nos vemos en el futuro!
Instagram: El Netas

