El Carnaval de Mérida, que este 2025 tiene como lema “Amazónico”, es mucho más que una festividad anual; es una tradición llena de color, alegría y pasión que une a familias enteras.
Este año, los reyes juveniles y de las personas mayores encarnan el espíritu de la celebración con energía y entusiasmo, llevando consigo un mensaje de diversión y amor por la cultura.
Para Mariana Fernanda Puerto Ic y Junior Cabillo Aranda Poot, ser reina y rey juveniles es la realización de un sueño que han perseguido con pasión desde sus primeros años, cuando disfrutaban los paseos y veían a los soberanos con sus atuendos de fantasía saludar desde lo alto del carro alegórico.
Mariana, de 17 años, proviene de una familia de artistas en que la música, la danza y el canto forman parte de su vida. Su amor por el Carnaval nació al ver a los reyes de ediciones anteriores y se consolidó gracias a la motivación de un amigo que ya fue soberano juvenil.
“Nunca había participado en un Carnaval, solo asistía, pero siempre soñé con formar parte de esta gran celebración”, confiesa Mariana, quien también es cantante y bailarina.
Por su parte, Junior, de 16 años, ha sido un fiel seguidor del Carnaval desde que era pequeño. Siempre soñó con ser rey y finalmente logró hacer realidad su anhelo.
“He disfrutado cada desfile y espectáculo desde que tengo memoria y ahora vivirlo desde adentro es una experiencia inolvidable”, asegura el joven, cuya pasión por la danza le ha permitido conectar con la audiencia y transmitir su energía con cada presentación.
“Ya tiene bastantes años que veo el Carnaval de Mérida y me han encantado los desfiles; cada espectáculo, de verdad, lo disfruto, esté en mi casa o presencialmente. Me ha encantado el Carnaval desde siempre”, agrega.
Ambos reyes tienen un mensaje claro para la juventud: la diversión sana es posible y el Carnaval es el mejor ejemplo de ello. “Queremos mostrar que se puede disfrutar en un ambiente sano, con mucha alegría, disciplina y pasión”, subraya Mariana. Junior complementa esta idea asegurando que pondrá todo su esfuerzo para que la juventud viva un Carnaval inolvidable.
Si hay quienes entienden bien el significado de la alegría en el Carnaval son Lilia Guadalupe Muñoz Contreras y Rubén Meza Manzanilla, conocido popularmente como “Caramelo”.
Como reyes de las personas mayores llevan la fiesta en el alma y son un testimonio viviente de que la edad no es un límite para divertirse.
Lilia, con una trayectoria en el folclor y el baile, no duda en expresar su felicidad por haber sido elegida. “Es un honor representar a mi generación. Quiero invitar a todos a disfrutar en familia y a vivir la magia del Carnaval sin miedo”, declara emocionada, tras recordar que la danza no le es ajena, pues la practica con su grupo Las Divinas y sus compañeras de la iglesia y los scouts.
“Caramelo”, con más de 60 años de trayectoria como payaso, es una figura icónica en la comunidad meridana. Aunque nunca antes había sido rey del Carnaval, siempre ha participado con entusiasmo en los festejos desde que éstos se realizaban en Paseo de Montejo.
“Esto es una nueva experiencia, diferente a solo disfrutar del desfile. Ahora es una responsabilidad, pero la asumo con alegría”, afirma con su característico humor y “cansancio”.
Uno de los momentos más esperados del Carnaval será la aparición de “Chencha la Tortuga”, la peculiar mascota de “Caramelo”, quien promete sorprender a todos con su disfraz de Supermán. Con su carisma y picardía, “Caramelo” invita a todos a dejar de lado las preocupaciones por la edad y disfrutar como niños. “La edad se guarda en un estante; yo sigo siendo un niño hasta que Dios me diga ‘Ya está’”, asegura entre risas.
Lilia, madre de cuatro hijos y abuela de ocho nietos, igualmente se manifiesta muy contenta de haber sido elegida reina del Carnaval en su “tercera juventud”, como ella misma la califica.
“Espero que vaya mucha gente, se divierta en familia, disfrute todo lo que va a haber porque hay cosas muy bonitas”, apunta Lilia, quien desde hace varios años quería ser reina.
El Carnaval de Mérida 2025, que esta noche se pone en marcha con la Quema del Mal Humor, promete ser una edición inolvidable, con reyes que representan la energía de la juventud y la sabiduría de la tercera edad. Mariana, Junior, Lilia y “Caramelo” son prueba de que el Carnaval es una fiesta para todos, sin importar la edad, y que el espíritu festivo se lleva en el corazón.
Desde los ensayos hasta los desfiles, cada uno de ellos ha puesto su corazón, y aunque reconocen que las jornadas son cansadas, vale la pena para que todos disfruten de la magia, la música y el color.


