• La reina Isabel II de Inglaterra durante el brindis en la cena que en su honor se sirvió en Uxmal el 27 de febrero de 1975. La acompañan en la mesa principal Emilio Rabasa, secretario de Relaciones Exteriores; el gobernador Carlos Loret de Mola Mediz y esposa Berta Vadillo Martínez, y Felipe, duque de Edimburgo, mencionados en el orden habitual
  • A la izquierda, la salida del aeropuerto de Isabel II y Felipe de Edimburgo en un vehículo descubierto, acompañados de Carlos Loret de Mola Mediz. Arriba, el saludo a las escultistas Rosa María Martínez de Arredondo y Wilma González Lara, quienes le obsequiaron flores

Un día como hoy de hace 50 años Yucatán recibió en su territorio por cuarta ocasión a una reina: Isabel Alejandra María Windsor, de Inglaterra. La soberana llegó acompañada de su esposo Felipe, duque de Edimburgo, quien ya había estado en Mérida en tres ocasiones.

Isabel IIfallecida el 8 de septiembre de 2022— incluyó a esta ciudad, Uxmal y Tizimín en el programa de su gira por el país, que abarcó también Ciudad de México, Veracruz, Oaxaca y brevemente Cozumel, en cuyas aguas ancló el yate “Britannia” que la llevó hasta suelo mexicano y desde donde se dirigió en avión a la capital de la República.

A su llegada al Estado, el 27 de febrero de 1975, Isabel II abordó el autobús presidencial “Morelos” —según consta en la crónica del Diario— para dirigirse a la antigua ciudad prehispánica. Una vez ahí recorrió la zona y por la noche asistió en la misma urbe maya a una cena —pasada por agua— con autoridades e invitados.

Margarita Díaz Rubio, presidenta del Patronato Pro Historia Peninsular (Prohispen), recuerda como una grata experiencia y una simpática aventura la visita de la reina a Uxmal.

En 1975 Carlos Loret de Mola Mediz era el gobernador, a quien Díaz Rubio califica de persona con mucha educación y cultura; “le gustaban las cosas culturales y los eventos especiales los hacía muy bien”.

Por ello la visita de Isabel II a la zona fue bien planeada y se desarrolló de una forma elegante. “Todas las mujeres fuimos con ternos y joyas, como se acostumbra con el traje regional, y los hombres vistieron de guayabera”.

Así fue la cena de la reina Isabel II en Yucatán

Señala que había una mesa en la que estaban el gobernador y su esposa Berta Vadillo Martínez, dos representantes de la etnia maya (uno de ellos, Gaspar Antonio Xiu) y la reina con el duque de Edimburgo. Recuerda a la Banda de Música del Estado “tocando precioso”.

Sin embargo, piensa que tal vez le estaban cantando a Chaac, el dios maya de la lluvia, pues esa noche cayó una fuerte lluvia.

“Desde la caída de las primeras gotas una persona se acercó con un paraguas a cubrir a la reina, pero ella discretamente rechazó el paraguas. Después cayó la lluvia y todo el mundo corrió”, dice. “Don Vicente Erosa, uno de los invitados, se puso la mesa sobre la cabeza”.

Isabel y su esposo se refugiaron en el Cuadrángulo de las Monjas. Margarita Díaz también corrió y como en el suelo había huecos por la instalación del luz y sonido, que se inauguró esa noche, se “arremangó el fustán” para brincar y ponerse bajo cobijo, justamente frente a la soberana y su consorte, que rieron de la escena. “Creo que les causó gracia verme con el justán arremangando y saltando”.

Afirma que, a 50 años de distancia de ese hecho, aún recuerda el momento como una de las anécdotas más agradables de su vida.

Y es que la lluvia cesó y, como pasa cuando un aguacero sorprende a todos, la formalidad se rompió y surgió un ambiente coloquial y bonito.

No olvida que la reina, a pesar de que los escalones de los monumentos mayas estaban mojados, los subió con elegancia y firmeza para inaugurar el luz y sonido.

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